miércoles, 3 de febrero de 2010

Radio Nacional: ¡ Que vuelva Rulli !

Reproducimos su última editorial del 31 de Enero de 2010, la que dió origen a que desde la conducción de la Radio Estatal se le cambiara de horario. Desde este humilde espacio personal, el blog, solicitamos que ¡ vuelva Rulli !.



En los años cincuenta y en una época que no se parece a la de hoy, el genial Discepolín, inmortalizó desde su programa de radio a un personaje emblemático que llamó “Mordisquito” y que refería y caricaturizaba a un opositor clásico del Gobierno popular. “Mordisquito” mostró a un personaje lamentablemente bastante común en aquella época y en los sectores medios, alguien descreído de toda propuesta que fuera más allá de su limitado entendimiento, disconforme con todo aquello que no significara una ventaja para su persona o para los suyos, escéptico de la política y de los sueños colectivos, encerrado siempre en una lógica egoísta que, en el colmo de la sinrazón, lo conducía a que, en medio de la recuperada felicidad del Pueblo, se preocupara por cuestiones banales, a veces tan irrisorias como aquella en que Discepolín se ensañara con su terrible y ácido humor: “tenés de todo, pero resulta que te falta Té de Ceilán, siempre tomaste mate cocido, pero ahora que el Pueblo está feliz y contento con su Gobierno, a vos te falta el Té de Ceilán…”







Muchos de los hijos del emblemático “contrera” al que Discepolín, desde su programa radial, pusiera el nombre de “Mordisquito”, ese personaje que embanderara su auto y sus balcones en septiembre del 55 festejando la caída del que denominara “el tirano prófugo”, muchos de sus hijos, en los años sesenta se deslumbraron con la Revolución Cubana. Muchos de ellos, asimismo, por la vía del castrismo y demostrando una vez más que la línea recta no es el modo humano más usual de unir dos puntos, al menos en la historia, en los años setenta hicieron una opción por la lucha armada, porque estaban convencidos que era el modo de reproducir aquella revolución en la Argentina. La herencia de odio e incomprensión social, que habían vivido en sus casas de pequeños, les impedía abrazar la causa del movimiento popular desde los sentimientos y sólo pudieron hacerlo, en todo caso, desde el razonamiento y protegiéndose en sucesivos cuestionamientos y en una corporación de iguales, tal como fueran las organizaciones revolucionarias de la época.






Esas organizaciones, consciente e inconscientemente y en la búsqueda de una confrontación definitiva con el enemigo a la vez que socavando al gobierno electo, favorecieron el golpe militar de marzo del 76. Pese a ello y sin ninguna autocrítica de por medio, muchos de ellos, hoy se encuentran en importantes puestos de gobierno y no solamente deciden sobre nuestra suerte, sino que además, pretenden paradójicamente, ser los herederos de aquellas políticas, a las que cientos de miles de “mordisquitos” se opusieron en su momento, y a las que ellos mismos sabotearon más tarde, cuestionando de una manera tal vez mucho más sofisticada y con violencia, que no hubiese suficiente Té de Ceilán… Ahora en cambio, sobra Té de Ceilán, así como autos cero kilómetros, pero para el pueblo raso hay solamente subsidios, planes, bolsas de alimento y encuadramiento forzado en los partidos clientelares y en las organizaciones sociales para poder sobrevivir… pero lo que no hay, es participación ni reconocimiento de la propia dignidad. En esta dictadura de iguales en que los progresistas y neoliberales se enfrentan entre sí con sus propios códigos y lenguajes como en un torneo de izquierdas y derechas emparentadas, el pueblo es sólo una masa que se alquila para las escenografías y torneos de los sectores medios. Existen los derechos, como concesiones graciosas que se conceden desde el Poder, lo que no existe es el poder de poder participar y de ser parte en las decisiones y especialmente de poder decidir qué tipo de país se construye entre todos…






Esos sectores medios pelean sus pedazos de la torta de las retenciones y de las inversiones sociales, juegan de intermediarios de la Deuda Externa, son administradores privilegiados de la cosa pública, luchan entre sí denodadamente por hacerse del poder de ser gestores y e intermediarios con las Corporaciones, pero ninguno de ellos pone en cuestionamiento la calidad neocolonial de una Argentina ecológicamente aplastada bajo más de veinte millones de hectáreas de monocultivos, una Argentina condenada a un modelo de agro exportación y a un rol de país productor de aceites y de piensos, de agro combustibles para los automotores europeos y asimismo, al infame papel de ejercer con su propia población, como laboratorio de prueba de organismos genéticamente modificados.






Alguna vez, en 1895, al preguntársele a Paul Valery, qué perduraba de Leonardo Da Vinci, dijo: “Lo que perdura de un hombre son los sueños que su nombre inspira y las obras que hacen de ese nombre un signo de admiración, de odio o de indiferencia. Si ese hombre sobresale en todos los géneros, el esfuerzo es tanto más grande para captarlo en toda su unidad”. Si acaso extendemos el razonamiento del poeta al caso argentino, comprenderemos algunas de las razones por las que Perón sigue siendo una piedra en el zapato de todos aquellos que pretenden construir con el Pueblo argentino una historia diferente, diferente a los legados y a las prácticas plebeyas, insurgentes y contestatarias que siempre caracterizaron a nuestro Pueblo. Ellos tratan de construir una historia propia y acorde a sus intereses mezquinos de sectores medios, sectores que, como aquel “Mordisquito” de los años cincuenta, continúan anteponiendo lo individual a lo colectivo, a la vez que, creyendo en el progreso y rindiéndole culto al Crecimiento y a las tecnologías. La obstinada tarea de zapa de ciertos filósofos y escritores que nos abruman con su presencia y sus discursos en los medios oficiales u oficialistas, las caricaturas sarcásticas e irreverentes que apuntan al corazón de la memoria y de los sentimientos, los elaborados discursos de los intelectuales corporativos que buscan naturalizar la dependencia neocolonial y distraer sobre las opciones superficiales y aleatorias a las que penosamente confunden con las opciones de Patria o de Colonia…






En esos escenarios de confusiones alimentadas para que el común no pueda tomar jamás la iniciativa, en esos paisajes desolados de la política sometida al chantaje constante del pensamiento, en que el ejercicio de la crítica o del disenso se equipara con la traición, hemos tenido que actuar y predicar a lo largo de los últimos años. No hemos dejado de hacerlo nunca a pesar de innumerables obstáculos ni hemos dejado de usar el arma más importante con que contamos, que es la palabra. Nuestros documentos y los Editoriales son prueba cabal de una constancia y de una línea de conducta que puede no ser aceptada por diversos motivos, pero que merece respeto. Hemos practicado el ejercicio del análisis político, e inevitablemente también, y en forma reiterada, el de la anticipación de las crisis y de los acontecimientos, no porque fuésemos adivinos sino simplemente porque usamos el sentido común, y porque nos obligamos a estudiar y comprender los nuevos problemas que conlleva la Globalización. Se trataba tan sólo de tener un ojo detrás del propio ojo y un oído detrás del propio oído. No fue difícil acostumbrarse a cultivar otras miradas, vinculando lo que habitualmente no se vinculaba, y acostumbrándose a pensar desde los viejos oficios del vivir cotidiano. En todo caso estábamos recogiendo la herencia de Rodolfo Kusch y de Ignacio Lewkowicz al tratar de arraigar el pensamiento. Lo más difícil en todo caso fue siempre la soledad y la incomprensión… Alguna vez en estos trajines, recuerdo que nos dieron de baja un Seminario sobre Ecología política en la UBA, porque arguyeron en el Consejo académico de la Facultad, que constituía casi un escándalo, que un experto en batatas pretendiera hacer filosofía… Supongo que las mismas personas que piensan de esa manera podrían perfectamente pagar los altos costos de un curso de Feinman sobre el peronismo…un peronismo con el que el filósofo convivió de manera instrumental y al que desde el grupo corporativo al que perteneció, trató de darle desde adentro una conducción a pesar de no haber sido nunca peronista ni haberlo comprendido. Esas mismas personas supongo que no se escandalizarían asimismo, de que en medio de la crisis del campo y con medio país bloqueado por piquetes, el director de la Biblioteca Nacional consultara al presidente acerca de su opinión sobre John William Cooke… Esta democracia de baja intensidad es sin lugar a dudas una dictadura de iguales…






Desde hace más de cinco años, en que, durante el Estado de gracia, Mona Moncalvillo tuvo el gesto de ofrecernos un espacio en la Radio Nacional, nos hemos esforzado por hacer de Horizonte Sur un lugar donde poner en práctica esa otra mirada, en tanto que les hicimos un lugar o muchos que no tenían dónde expresar aquellas reivindicaciones que por ser socio ambientales difícilmente tenían espacios en los medios. Fuimos de esa manera comunicadores, pero no fuimos nunca la voz de los sin voz, considerando que cada quien debe aprender a usar ese instrumento fundamental que es la palabra y que nosotros ejercíamos, siempre con altura y convocando a compartir los razonamientos y en especial los sentimientos que los suscitaban. Tuvimos mucha audiencia, pero también nos ganamos enemigos. No podía ser de otra manera, la tarea que nos habíamos dado no era menor. No nos proponíamos tal como intentáramos en otras vidas, cortar los nudos que atan la política argentina, que esa ha sido y sigue siendo tarea de muchos que a la larga o a la corta terminan atándonos con nuevos y más terribles lazos. Nosotros en cambio, nos propusimos desatar esos nudos, desenmarañarlos, encontrar el modo de que supiéramos juntos desenredar esas madejas inextricables de la vida política argentina. Estábamos convencidos que los nudos contienen secretos que conviene descubrir, al menos para no volver a ser atados o enredarse en ellos.






Proponernos y llevar adelante esa tarea, no fue sencillo, y además de un aprendizaje, constituyó para nosotros el ejercicio de revivir la militancia política como puro acto de servicio. Porque debemos aclarar que nunca se nos pagó en la radio pública por hacer este programa. Muchas veces callamos con pudor cuando algunos mordisquitos indignados por nuestra heterodoxia política, nos reprocharon con dureza, que sus dineros se gastaran en sueldos para gentes como nosotros... Ahora queremos tranquilizarlos, jamás en más de cinco años cobramos el más mínimo estipendio de la Radio Nacional. Qué ello no es lo normal en el sistema de medios? Que fuimos claro objeto de discriminación debido a las posiciones que sosteníamos? Que cada uno saque sus propias conclusiones. Nosotros fuimos leales siempre a los oyentes y a nosotros mismos. En un par de ocasiones memorables nos anunciaron que nos bajaban el programa y esas decisiones no pudieron materializarse, debido a la reacción extendida y masiva de los oyentes que, con sus llamados y protestas hicieron colapsar las comunicaciones de Radio Nacional. Asimismo, contamos en ambas oportunidades, con la destacada solidaridad de muchos que no aún no acordando con nuestros pensamientos, desde posiciones importantes de la vida pública, se manifestaron abiertamente contra los intentos de censura.






Y continuamos desde entonces, en Radio Nacional, en una Argentina donde uno se enferma de vergüenza ajena y donde el oportunismo y el chupamedismo bien rentado se han convertido en norma generalizada. Ahora, estamos lamentablemente de nuevo y como Horizonte Sur, enfrentando situaciones límites. En realidad este es en cierto sentido nuestro último programa con ustedes que nos están escuchando. El programa a partir de febrero y por decisión de la conducción de Radio Nacional que constituyen María Seoane y Vicente Muleiro, cambiará de horario. A partir del próximo domingo saldremos al aire de siete a ocho de la mañana, antes de la misa dominical. Somos conscientes que, en buena medida, seremos como el pez al que le quitaron el agua, no nos han dado de baja, pero al sacarnos de la franja horaria aceptable para el común de audiencia que hemos generado a través de estos últimos años, nos habrán dejado sin oyentes. O al menos eso es lo que probablemente piensan y será nuestra tarea demostrarles que una vez más se equivocaron y que podremos responder a los nuevos desafíos. Sin lugar a dudas será una etapa nueva y difícil. Deberemos aprender a generar nuevos y diversos diálogos, habremos de trabajar seguramente, más con la página Web del programa y con las grabaciones, nos esforzaremos por salir al aire en las tantas FM amigas con las que contamos… pero por sobre todo, no desfalleceremos, ni dejaremos de cumplir el deber que nos hemos impuesto hace ya muchos años. Gracias a todos por habernos acompañado hasta este momento de finales de enero del 2010, sabemos que ahora estarán pensando qué hacer, cómo continuar esta relación por encima de la iniquidad y del disfavor. También nosotros lo estamos pensando y estamos seguros que juntos habremos de encontrar el camino, además de encontrarnos en el camino. Un fuerte abrazo.

Enlace: Horizonte Sur

Nota del blogger: Incorporamos a nuestra lista de blogs a Horizonte Sur; lo titulamos como: El Blog de Rulli y su gente.

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