sábado, 20 de octubre de 2012

Farándula 2012: Ya comienza. Un comentario de aliento y algunas imágenes del 2009 y 2010





IMÁGENES DE LA FARÁNDULA 2009 Y 2010.
Nuevamente este año la fiesta mayor de los estudiantes secundarios estará en las calles de Tandil, con todo el color y la alegría de nuestros adolescentes y jovenes. Como docente y adulto los hemos visto en estos meses previos inmersos en el trabajo para llevar adelante su proyecto; ese proyecto que también es un hito en sus vidas. Nadie olvidará este año de cierre a una etapa importante de sus vidas y el comienzo de la aventura de ser artífices de su propio destino y construirse un futuro promisorio. Desde este humilde blog, esperamos una feliz Farándula Estudiantil 2012, y como dice Tato Bores: GOOD SHOW.

Libano: La Asociación Libanesa de Tandil adhiere al comunicado de la UCAL de repudio al atentado en Beirut


El Consejo Nacional de la Union Cultural ArgentinoLibanesa (UCAL) repudia el brutal atentado efectuado hoy en Beirut, que causó la muerte de 8 personas entre ellos el  General Al Hassan, además de provocar 80 heridos.
Convocamos a los libaneses de todas las confesiones a trabajar por la Paz, para evitar que los conflictos políticos y económicos regionales se diriman de manera sangrienta en suelo libanés, única manera de lograr que la paz se imponga y perdure finalmente en el Líbano.
Hacemos por último un llamamiento a los emigrados libaneses y sus descendientes en Argentina a repudiar colectivamente este atentado y cualquier otro atentado que haga peligrar el reinado de la paz en la tierra de nuestro mayores.
Hernan Echen
Presidente

jueves, 18 de octubre de 2012

17 de Octubre de 2012 en la sede partidaria...y algunas reflexiones sobre lo visto y escuchado






Una vez en la vida la sensatez se esparció por la dirigencia tandilense, y se celebró un nuevo aniversario del día que el subsuelo de la Patria sublevada cambio la Argentina para siempre. El 17 de Octubre tuvo un colorido distinto este año: todos en la sede institucional del justicialismo tandilense . Desde el fondo de la historia del peronismo, tiene en su ADN la marca de movimiento y no partido en su estructura política y social. El peronismo no representa una facción sino expresa un variopinto conjunto de sectores y actores que expresan identidades diferentes, unidas por una ideología y una doctrina: que elaboró, explico y puso en acción el Gral Perón durante su primer gobierno, la resistencia peronista y que heredamos los argentinos que profesamos esta pasión política. Esto viene a cuento por las canciones que cantaban los jovenes de la JP, y que sin ofender, atrasan en la dinámica política y social que el justicialismo hoy expresa. Es una vieja discusión que la explico  Perón desde sus orígenes y fue resignificada en el largo proceso histórico que conocemos como La Resistencia Peronista, por las distintas expresiones de la intelectualidad y militancia que surgieron en esa época y que tuvo un punto culminante durante los finales de los 60 y comienzo de los 70. Un ejemplo y antecedente de primer nivel fueron los trabajos universitarios de LAS CATEDRAS NACIONALES surgidas en el seno de la UBA, después de la intervención de la dictadura militar de Onganía. Hoy esa discusión esta superada. Somos un MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL. El Partido Justicialista es la herramienta electoral para competir dentro del marco constitucional que impera en la República Argentina. Tal vez, durante este largo periodo democrático que estamos viviendo los argentinos, pueda servir para la formación de nuevos dirigentes, pero la esencia del Justicialismo, es su estructura movimientista. 
En Tandil, como en muchas ciudades del interior del país, pueda expresar la cara del peronismo, y ser la sede de muchas actividades políticas, sociales y culturales de las distintas corrientes que conforman el Movimiento Nacional Justicialista; pero nada más. 
Y como en todo grupo humano están los pícaros que quieren vender gato por liebre, presentando falsas antinomias-partido/movimiento-para tirar agua para su quintita particular. 
Refresquemos la memoria y aprendamos de la experiencia; en Tandil hace 25 años que no somos gobierno, gracias a la acción y omisión de nuestros dirigentes locales y algunos pícaros foraneos, que no quieren que Tandil tenga el peso político que la ciudad representa en el territorio bonaerense. 
Este 17 de Octubre puede servir para hacer una pausa en la militancia cotidiana y reflexionar sobre nuestros errores y como superar una contradicción que nos humilla: desde hace mucho tiempo la Nacion y la Provincia la gobierna el Justicialismo y en Tandil somos una fuerza minoritaria a nivel local. Mientras ganamos para las nacionales y provinciales, perdemos acá, en nuestra ciudad. Como dice irónicamente Tato Bores: o somos un manojo de boludos o no asumimos la responsabilidad de gobernar la Comuna de Tandil, porque estamos más cómodos siendo oposición, al mejor estilo del radicalismo desde 1945. Pensemos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

El odio como lenguaje. ( por Ricardo Forster )



El lenguaje ha sido desde tiempos inmemoriales una fuente de creación y una fuente de destrucción. En él, a través de él, lo humano se constituyó en su relación con los otros y con el mundo. Entre la voz y el habla, entre el grito gutural que anticipaba el peligro y la articulación de la primera metáfora se fue diseñando la compleja y enigmática travesía de una criatura que encontró en las palabras, en su polifonía, la herramienta capaz de consolidarla en medio de una naturaleza pródiga y hostil, acechante y seductora, portadora de vida y de muerte. El lenguaje como una llave para abrir las puertas del tiempo y el espacio, de la memoria ancestral y de los imaginarios desplazamientos hacia un futuro soñado como tierra de promesas y peligros. En él, a través de él, los humanos han sabido construirse sus mundos y también han ejercitado el arte, dialéctico, de la hospitalidad y de la hostilidad (el mismo origen para dos palabras diametralmente opuestas: hostis-hostes, el nombre de la acogida y el del rechazo, el que abre las puertas de la casa al extranjero que viene de lejos y el que sella la violencia discriminadora).
Todo, absolutamente todo, se guarda en el cofre de las palabras: la invención utópica y la creación poética, la voz solidaria y la distinción amorosa, el sonido del mando y el poder junto con la construcción de fronteras visibles e invisibles capaces de darle forma y contenido a la vida social. Marx escribía que la diferencia entre el peor de los arquitectos, aquello que lo hacía único e insuperable, y la perfección constructiva de las abejas se guardaba en la capacidad anticipatoria, en ese prodigioso instrumento humano que, a través del lenguaje, diseña lo todavía inexistente dándole alas a la fuerza de la imaginación. El lenguaje, entonces, como artesanía de lo por venir y como vehículo de la potencia transformadora de la naturaleza. Maurice Blanchot, refinado intelectual francés, veía otra cosa, más oscura y primigenia, en el lenguaje de los humanos: “Cada palabra es violencia, una violencia mucho más temible cuanto más secreta; es el centro secreto de la violencia, violencia que se ejercita sobre aquello que la palabra nomina y puede nominar sólo privándolo de la presencia, y ello, como se ha visto, significa que cuando hablo habla la muerte (esta muerte que es poder)”.

Por tanto, el lenguaje no sólo no es nada ajeno a la violencia, “sino que constituye el canal privilegiado –agrega el filósofo italiano Roberto Esposito– precisamente cuando la violencia renuncia a presentarse como tal para asumir una forma superior de dominio. ¿De qué modo? Exactamente a través de aquella forma de diálogo –o comunidad de la comunicación– que ‘se basa en la reciprocidad de las palabras y en la igualdad de los hablantes’. ¡Como si verdaderamente fuese posible igualdad y reciprocidad, como si cada uno de los hablantes no se encontrase en todo momento en presencia de un juez inflexible y al mismo tiempo él mismo no se convirtiese a su vez en un juez inflexible respecto al interlocutor! En definitiva –agrega Esposito siguiendo la argumentación implacable de Blanchot–, como si la palabra no fuese ‘siempre mando, terror, seducción, resentimiento, adulación, iniciativa; la palabra es siempre violencia –y quien pretende ignorarlo y tiene la pretensión de dialogar, añade la hipocresía liberal al optimismo dialéctico según el cual la guerra es simplemente una forma de diálogo’”. Marx, de eso no cabe duda, no hubiera suscripto estas definiciones duras y pesimistas porque para él, como para otra saga de intelectuales y creadores, el lenguaje guarda, también, una dimensión utópica que se confronta, a lo largo de la historia, con la persistencia de la violencia y la barbarie. La coincidencia gira alrededor de la dualidad de la palabra, de su capacidad al mismo tiempo creadora y destructiva. Por eso, quizás, los infinitos reparos ante ciertas retóricas que iniciando desde el lenguaje la descarga de prejuicio y violencia acaban por materializarla en los cuerpos reales. 

Marx y Blanchot, como muchos otros pensadores, han trajinado la pregunta por el lenguaje y lo han hecho sin eludir sus cualidades fáusticas, esa trama envolvente que reúne el agua y el aceite y sobre la que se ha constituido la aventura humana. Tal vez por eso las palabras no son ni inocentes ni culpables ni tampoco son portadoras de ninguna esencia. Son lo que los hablantes hacen con ellas y lo que ellas, aunque los hablantes no lo sepan, hacen con sus portadores. El lenguaje expresa, en sus diversidades y en sus potencias muchas veces oscuras y enigmáticas, aquellas que encuentran su localización en el inconsciente, lo propio de una época. Analizarlo, indagar su viscosidad, penetrar en sus significados, recorrer ciertas genealogías históricas, constituye una necesidad de la crítica y de la política allí donde se quiere emancipadora.

Por eso se vuelve necesario prestarles atención no sólo a los discursos bien articulados, aquellos que son deudores de tradiciones ideológicas y políticas, sino también a las manifestaciones más viscerales y brutales, esas que se dicen más allá de la reflexión y que surgen de lo más hondo y primitivo. Generalmente los lenguajes del odio encuentran sus puntos de nacimiento en esas cavernas del aparato psíquico en el que se guardan los secretos del resentimiento. Nos equivocaríamos si construyésemos una línea de división absoluta entre esas reacciones que se quieren espontáneas y hasta inimputables y la apropiación por parte de cierta ideología política de esos sentimientos de profunda intolerancia que cristaliza, en la escena argentina actual, en un odio irrefrenable de ciertos sectores de la clase media hacia, centralmente, la figura de la Presidenta de la Nación. No es posible separar, como si no estuvieran profundamente vinculadas, la dimensión del insulto más soez, la patología del odio de lo que supuestamente sería una crítica “genuina” hacia las políticas gubernamentales. Entre el ruido atronador de las cacerolas lo que se escuchaba, más allá de la carencia de ideas o incluso de las reivindicaciones escuchables, era la alquimia de resentimiento, prejuicio, violencia verbal, odio de clase, revanchismo, la descalificación más grosera y el puro insulto a veces transformado en deseo de muerte. Eso hay que pensarlo. Allí se cocina algo extremadamente grave para la convivencialidad democrática. Sería muy bueno, diría que imprescindible, que los sectores que se definen como progresistas y que se oponen fuertemente al kirchnerismo no se hiciesen los distraídos ante el crecimiento exponencial de esas expresiones cloacales de la vida social sobre todo porteña que se viene manifestando desde las redes sociales, las calles, los espacios públicos y las conversaciones privadas.

Una experiencia personal me permite, estimado lector, meterme en una suerte de fenomenología de la vida cotidiana de cierto sector de la clase media porteña y justificar esta larga introducción en torno al lenguaje y sus diversas cristalizaciones en este tiempo argentino tan pródigo de novedades y, claro, de preocupantes señales. Apenas una anécdota circunstancial, de esas que ocurren en el momento menos pensado pero que definen, mejor que hechos supuestamente sobresalientes, la trama profunda de sentimientos y actitudes, algo así como una marca de pertenencia o un núcleo secreto del alma “bella” de algunos ciudadanos que suelen ser descriptos, por los medios de comunicación hegemónicos, como “vecinos autoconvocados” que manifiestan su genuina indignación ante un gobierno de truhanes.

Ocurrió, la experiencia personal, hace unos pocos días al ir a renovar el registro de conducir. Para pagar una multa pendiente tuve que dirigirme al EGP de Beruti y Coronel Díaz; allí me coloqué en una larga fila decidido a esperar con paciencia que me llegara el turno. Detrás de mí estaban un par de señoras algo mayores y otra más bien joven que iniciaron un diálogo intrascendente motorizado por la lentitud de la cola y porque circunstancialmente se “cayó el sistema” avivando ese estado de precaria emoción que suele asaltarnos ante el hecho consumado de la ineficiencia burocrática. Mientras esperaba que despotricaran contra el Gobierno de la Ciudad, dueño de casa, para mi sorpresa y sin que mediara ninguna señal precisa comenzaron a desplegar toda la amplia colección de frases descalificadoras, ruines y soeces hacia Cristina Fernández. Todo el reservorio del odio y el resentimiento más la enciclopedia del racismo y el prejuicio se dieron cita en esos minutos en los que, cebadas por las palabras que salían sin ninguna mediación de sus bocas, las tres mujeres se fueron aproximando a esa casi invisible línea en la que lo soez va encontrando un éxtasis irrefrenable, una suerte de orgasmo de violencia retórica que se fue multiplicando en el juego coral de las voces de estas vecinas comunes y corrientes afanadas, cada cual, en proferir las frases más hirientes. Un goce profundo las envolvía. Disfrutaban con lo que decían, con cada palabra saboreada en su lacerante descalificación destinada a recordar el repertorio de infamias que definían la personalidad de Cristina. Odio in crescendo. Vértigo del insulto que alcanzaba, como no podía ser de otra manera, a “esos negros que tienen hijos para cobrar la asignación” mezclado todo con su nuevo héroe de época –Lanata y su último programa neoyorquino–. Resignado y esperando que la cola avanzara no podía dejar de escuchar lo que estas mujeres decían hasta que una de ellas, quizás envalentonada por todo lo dicho, por la complicidad del resto y por el silencio de los demás, dijo lo siguiente como si fuera lo más natural del mundo y sin ningún recato ni temor: “Ojalá algún drogado o borracho, da lo mismo, le metiera a esa yegua un tiro en la cabeza”. No pude ni quise permanecer en silencio. Me di vuelta e interrumpí su deseo criminal, la maldad de sus palabras. Con indignación les dije que eran ruines, cobardes y que se podían meter sus palabras podridas bien sabían donde. Silencio. De repente se había deshecho el hechizo, alguien no pensaba como ellas. Por suerte se me unieron algunas otras personas que apoyaron mis palabras. La cola siguió, cada uno pagó sus facturas y me fui pensando en la gravedad de lo que había sucedido.

No hubiera intervenido si no se hubiera pronunciado la frase homicida, si no se hubiera rebasado ese límite del que no se puede regresar. Me pregunté, mientras desandaba el camino hasta el Automóvil Club Argentino donde tenía que terminar mi trámite, qué motorizaba ese odio tan viscoso y abismal. Cómo era posible que mujeres comunes y corrientes pudieran, sin ningún pudor, convertir sus palabras en una gigantesca bola de mierda. Qué estaba sucediendo en ciertos sectores de la clase media porteña. Qué tipo de daño se había producido para justificar tanto odio, tanta violencia verbal, tanta incontinencia agraviante. Allí no había política ni argumentos opositores. Era la voz de la irreflexión, del prejuicio, del racismo, de la descalificación. La voz abismal del odio. Pensé también en la ¿ingenuidad? de algunos opositores e intelectuales supuestamente progresistas que han festejado los últimos cacerolazos. Intenté imaginar que ninguno de ellos había escuchado ese tipo de expresiones y que confiaban en la virtuosidad democrática de quienes salieron a las calles para reclamar contra un gobierno autoritario. ¿Sería posible que creyeran en el “fondo democrático” de la protesta? Recuerdo el final de un artículo de Beatriz Sarlo en el que se interrogaba, no sin cierta preocupación, por el caldo que se estaba cocinando en las calles de Buenos Aires y si de allí podía salir algo parecido a una perspectiva progresista. En tono de indudable incomodidad concluyó que si eso era la oposición el futuro era sombrío. ¿Será posible que puedan diferenciarse de ese miasma de odio incontenible? ¿Podrán establecer el vínculo entre él y la trama de intereses que se ocultan detrás de las convocatorias a nuevos cacerolazos?

El lenguaje del odio cuando se desata e invade ciertas zonas de la vida social constituye un más allá de la política y de la propia democracia. Es la entrada, lisa y llana, a un páramo en el que caducan las ideas y las argumentaciones y se despliegan las palabras y los gestos de la violencia retórica que guarda, eso ya lo sabemos por nuestra propia experiencia histórica, la posibilidad cierta de un pasaje a la violencia material. El odio se nutre de una racionalidad malsana (porque sería muy fácil achacarlo pura y exclusivamente a la irracionalidad de sus portadores. No, ese odio también responde a una determinada forma de ver el mundo y de considerar al otro; es el resultado de una insistente lógica del prejuicio y de la intolerancia que se corresponde, en la mayoría de los casos, con concepciones ideológicas arraigadas en derechas que han sabido, cuando fueron dueñas del poder, asaltar vidas, libertades y derechos). Quiero suponer que aquellos sectores de la oposición que, insisto, pertenecen a tradiciones progresistas sentirán una profunda alarma ante esa confluencia, en las calles porteñas, de críticas que pueden o no ser justas al gobierno nacional con aquel miasma de odio y resentimiento que clausura, desde el vamos, toda posibilidad de política democrática. (fuente: revista veintitres)

lunes, 8 de octubre de 2012

Té verde, negro, rojo... ¿Cuáles son sus propiedades y en qué se diferencian?


El té es la segunda bebida más consumida del planeta, aunque muchos de los beneficios que se le atribuyen aún no están respaldados por la evidencia científica
  • Por MARÍA MANERA
- Imagen: A Girl With Tea -El té, después del agua, es la segunda bebida más consumida del planeta. Este arbusto de hoja perenne, de nombre científico Camellia, tiene dos variedades principales: la sinensis y la assamica. De la primera, se origina el té verde, mientras que la assamica, de cultivo mayoritario, es la principal productora de té negro. Pero estas no son las únicas diferencias: el distinto proceso de elaboración al que se someten les confiere unas peculiaridades de sabor y composición únicas. A pesar de los múltiplesbeneficios para la salud que se le atribuyen, pocos están respaldados por la evidencia científica. A continuación, se explica cuáles son las principales diferencias entre los distintos tipos de té, qué efectos no son atribuibles a esta bebida y por qué es una importante fuente de hidratación.

El té: las principales diferencias

El té se prepara a partir de las hojas y brotes tiernos de la planta. Una vez recolectados, el proceso que experimentan es distinto en función del tipo de té que se desea obtener. Estas son las principales diferencias que determinan una u otra variedad:
  • Té verde: si se quiere conseguir este tipo, justo después de la cosecha se secan las hojas, se enrollan y se aplica calor, con el fin de evitar el proceso de oxidación.
  • Té blanco: si se obvian los últimos pasos de la elaboración del té verde, se obtiene el té más sencillo que existe, el té blanco, al que solo se aplica el secado inicial.
  • Té negro: el té fermentado en su totalidad a partir de las hojas de Camellia assamica es el té negro. Por lo tanto, si además del secado y macerado de las hojas se deja un tiempo para que sus componentes reaccionen entre sí, se da el proceso de oxidación, conocido como "fermentación" (aunque no participan en él ni bacterias ni levaduras).
  • Té oolong: esta variedad constituye un punto intermedio ya que experimenta, como el té negro, un proceso de oxidación, pero en este caso es corto. Esto hace que tanto su sabor como el resto de características sensoriales también se encuentren entre el té verde y el té negro.
  • Té rojo: conocida también con el nombre de pu-erh, esta variedad se caracteriza por un proceso de fermentación muy largo, que dura varios años. Este té es quizá de los más peculiares, tanto por su forma de presentación (en bolas o ladrillos compactos), como por su sabor terroso y su color rojizo.

Efectos no atribuibles al té

El té es sabroso y calma la sed. Pero, por ahora, poco más se puede decir sobre él. Sus potenciales y múltiples efectos beneficiosos están en continuo estudio y algunos trabajos apuntan resultados prometedores en diversos ámbitos. Uno de los más ambiciosos y controvertidos es el relacionado con el peso corporal, aunque por el momento no se puede afirmar que el consumo de té contribuya a la pérdida de peso o al control del peso corporal.
Así lo señala la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que también certifica que no hay suficiente evidencia como para relacionar el consumo de té con una mayor atención o rendimiento intelectual ni con beneficios sobre la tensión arterial, la glucosa sanguínea o el colesterol plasmático, entre muchos otros. En 2011, otro posicionamiento de la EFSA afirmaba que el consumo de L-teanina a través del té no había demostrado mejorar la función cognitiva, ni aliviar el estrés psicológico, ni contribuir al mantenimiento del sueño, así como tampoco reducir las molestias menstruales.

El té como fuente de hidratación

El té, junto con el café, es la segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua. Su sabor, sus características organolépticas y su tradición y vinculaciones sociales lo convierten en una fuente de hidratación que se debe tener en cuenta. De hecho, algunas guías sobre bebidas saludables, como las de la Universidad de Harvard, la sitúan como segunda opción después del agua, siempre que se sirva sin azúcar. Su composición, que es en un 99,5% agua, lo justifica.
La temperatura del agua, el tiempo de infusión y la costumbre de exprimir o no la bolsita inciden en una mayor o menor presencia de los compuestos activos del té
Del 0,5% restante destacan los flavonoides, la L-teanina y la cafeína, a pesar de que la composición es variable en función del tipo de té, la zona geográfica de cultivo, el procesado y manipulación de las hojas y la preparación final de la infusión. En este último caso, variables como la temperatura del agua, el tiempo de infusión, el hecho de exprimir o no la bolsita, etc. marcan la mayor o menor presencia de compuestos activos. A pesar de que estos compuestos han mostrado potenciales efectos positivos en estudios experimentales, el saber actual obliga a ser cautos en cuanto a la asociación de determinados beneficios sobre la salud y el consumo de té.

Un poco de historia sobre el té

El té es una bebida con una trayectoria histórica de muchos miles de años. Los primeros indicios de consumo de esta bebida datan de la dinastía china Han, alrededor de 200 años antes de nuestra era. De la China pasó al vecino Japón, que instauró la popular Ceremonia del Té, aunque no fue hasta el siglo XVI cuando empezó a circular entre los ciudadanos europeos.
A pesar de su origen chino, en la actualidad se cultiva también en países como India, Indonesia, Sri Lanka, Pakistán, Turquía, Kenia, Irán y Argentina, entre otros. Su exportación engloba a todo el mundo, aunque las variedades más suaves de aroma y sabor, como el té negro y oolong, son más habituales en Europa y Norteamérica, mientras que los países asiáticos están más acostumbrados al sabor intenso y auténtico del té verde.

fuente: eroski consumer

domingo, 7 de octubre de 2012

Radicales nerviosos: "ajustarse a la ley ". El Caso Despouy .

Julián Dominguez en Tandil 
El oficicialismo le pasó la pelota a la UCR. Es más, le replicó que en rigor la situación por la que atraviesa el Auditor General de la Nación Leandro Despouy –con mandato vencido según el kirchnerismo- es parte de la interna radical. 

Sucede que el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, emitió un comunicado en el que recuerda que “la propuesta del Dr. Leandro Despouy, con fecha 19 de febrero de 2002, fue fundamentada en la invocación del artículo 85 de la Constitución Nacional y el artículo 123 de la Ley 24.156, cuya copia fue firmada por el entonces Presidente de la UCR, Dr. Ángel Rosas”.

“Por lo tanto, los ocho años fijados por el texto legal se cumplieron el 19 de febrero de 2010”, sostuvo Domínguez, que además, pidió que “a instancias de subsanar y regularizar el procedimiento formal, se requiere la notificación expresa del titular de la UCR a las dos Cámaras del Congreso Nacional”.

“Basado en las consideraciones legales previstas en la Constitución y en las leyes citadas respecto de los mecanismos y procedimientos, ésta Presidencia reafirma su profundo compromiso con las Instituciones de la República llamadas a fortalecer el sistema democrático a través de las instancias de control respecto de las actividades del Estado. En tal sentido los diversos sectores involucrados deberemos realizar el mayor esfuerzo para regularizar y garantizar la continuidad del funcionamiento de la Auditoria General de la Nación”, subraya el comunicado.
(fuente: Política on line)

Addenda:  Nota de INFOCIELO que resume el comunicado de la Presidencia de Diputados.

"A través de un comunicado oficial, la Cámara de Diputados de la Nación que conduce Julián Domínguez, justificó la posición del oficialismo en relación a la polémica que se generó con el Auditor General del a Nación, a través de la difusión de los artículos constitucionales que le dan sustento a esa figura, más el marco jurídico de su asunción.
Según se explicó hoy, “el artículo 85 expresa que el presidente del organismo (Auditoría General de la Nación) será designado a propuesta del partido político de oposición con mayor número de legisladores en el Congreso…”, mientras que la Ley Nº 24.156, de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, establece (en su artículo 121) que éste “dura en su cargo el plazo de ocho (8) años”
“A su vez, el artículo 123 de la Ley 24.156, establece que se requiere para su designación la resolución conjunta de los presidentes de las Cámaras de Senadores y de Diputados”, afirma el comunicado oficial.
En la aclaración, el oficialismo asegura que “la propuesta del Dr. Leandro Despouy, con fecha 19 de febrero de 2002, fue fundamentada en la invocación del artículo 85 de la Constitución Nacional y el artículo 123 de la Ley 24.156, cuya copia firmada por el entonces Presidente de la UCR, Dr. Ángel Rozas, se adjunta”.
“Por lo tanto –sigue el comunicado oficial- los ocho años fijados por el texto legal se cumplieron el 19 de febrero de 2010”
“Basado en las consideraciones legales previstas en la Constitución y en las leyes citadas respecto de los mecanismos y procedimientos, ésta Presidencia reafirma su profundo compromiso con las Instituciones de la República llamadas a fortalecer el sistema democrático a través de las instancias de control respecto de las actividades del Estado. En tal sentido los diversos sectores involucrados deberemos realizar el mayor esfuerzo para regularizar y garantizar la continuidad del funcionamiento de la Auditoria General de la Nación”, aseguró Julián Domínguez."

sábado, 6 de octubre de 2012

Visita de S. E. el Presidente de la República Libanesa, el General Michel Sleiman a la Argentina


S. E. el  Presidente de la República Libanesa, el General Michel Sleiman,  la Primera Dama y los miembros de la delegación que los acompañan, partieron de  Argentina después de concluida la visita de trabajo a este gran país entre el 2 y 5 del corriente mes de octubre.  S. E. el Presidente y la delegación oficial que lo acompaña fueron despedidos mediante el protocolo oficial y el  Sr. Embajador del  Líbano,  Dr. Hicham Hamdan,  su esposa la Sra. Afaf Hamdan y el Embajador argentino en el Líbano, Sr. Gutiérrez Maxwel, despidieron al Presidente al pie de la escalera que conducía hacia el avión presidencial.
El segundo día de la visita de S. E. el Presidente Sleiman, transcurrió en medio de varias reuniones, entrevistas y actividades, así como transcurrió el primer día (vea el Comunicado de Prensa de esta Embajada  de la fecha 3/10/2012).  Su Excelencia recibió al Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y los  embajadores y jefes de misiones árabes acreditados en la Argentina. También se reunió con periodistas de la Agencia Nacional de Noticias Télam, de  La Nación y   Clarín y una periodista que cubría para tres medios de comunicación: uno de Brasil, Folha de Sao Paulo, de Colombia, el Espectador y  Radio Francia. Luego S. E. visitó el Congreso y se reunió con el presidente del Senado, el vicepresidente de la República,  el Sr. Amado Boudou, miembros del congreso,  la vicepresidenta de la Cámara de Diputados  y  miembros de la Cámara de Diputados de origen libanés.
Asimismo, la Universidad Tres de Febrero organizó una gran ceremonia en el Centro  Cultural Borges, en la cual el Rector de la universidad, el Dr. Anibal Jozami, le otorgó al Presidente Sleiman un Doctorado Honoris Causa. En esta ocasión, el Viceministro de Relaciones Exteriores, Sr. Eduardo Zuain, expresó unas palabras  en las  que elogió el modelo democrático y pluralista del Líbano y el rol de la colectividad libanesa. La Embajada del Líbano en Buenos Aires difundirá en los próximos días las  palabras el viceministro y las palabras del Rector de la universidad, quien habló extensamente sobre la madre patria,  el Líbano,  y el rol  del Presidente en el fortalecimiento de la seguridad, la estabilidad y la paz en el país de los cedros. También se traducirán las palabras del Presidente con el fin de luego difundirlas.
Luego Su Excelencia se trasladó el Golden Center en  Parque Norte, donde se reunió con alrededor de mil ciudadanos de origen libanés que arribaron  de todas las provincias para dar la bienvenida a S. E., a la Primera Dama y a la delegación que los acompañó.
El Líbano estuvo  en Argentina entre el 2 y el 5 de octubre.



Descripción: Descripción: 2Embajada de la República del Líbano en Buenos Aires

     Noticias de la Colectividad

                                              Fecha: 5/10/2012

NOTICIAS DE LA COLECTIVIDAD

SEMANA CULTURAL DEL LIBANO
MARTES 9 AL JUEVES 18 DE OCTUBRE DE 2012
Iª Semana: Exhibición y publicidad
IIª Semana: Actos culturales

Queridos amigos de la colectividad, con mucha alegría estaremos celebrando la SEMANA CULTURAL DEL LIBANO.
La misma se desarrollará en las instalaciones del Club Alemán, sito en la Av. Corrientes 327 CABA. en el piso 21 y 22 respectivamente.
El programa del encuentro se detalla a continuación.
PRIMERA SEMANA
A partir del martes y durante toda la semana quedará expuesto, en el piso 21 una exhibición de trajes típicos,  así como también se podrán observar  fotografías sobre geografía, cultura, historia y vida cotidiana del Líbano entre otras cosas.
Durante estos días se entregarán folletos  y material ilustrativo para aquellos que desean visitarlo.
SEGUNDA SEMANA
MARTES 16  (piso 22º)
El martes 22 el Sr. Embajador tiene previsto un desayuno de trabajo con miembros  convocados por el club alemán donde disertará sobre “El Líbano, actualidad económica y comercial”
Allí mismo se exhibirán y venderán  libros de autores de nuestra colectividad.

MIERCOLES  17 (piso 22º)
19.30 hs  - MUESTRA PICTÓRICA (piso 22). Se exhibirán y venderán cuadros de distintos artistas  de origen libanés y se presentará INMAGINE, Libro objeto.
También estarán a la venta libros de autores libaneses.
Este mismo día  en el piso 21 se los invita a todos a un after office donde lo que se consuma en el bar quedará a cargo del público.
JUEVES 18:  Clausura Invitaciones a cargo del club Alemán




Descripción: 3     CON LOS ATENTOS SALUDOS DE LA EMBAJADA DEL LÍBANO

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