miércoles, 10 de octubre de 2012

El odio como lenguaje. ( por Ricardo Forster )



El lenguaje ha sido desde tiempos inmemoriales una fuente de creación y una fuente de destrucción. En él, a través de él, lo humano se constituyó en su relación con los otros y con el mundo. Entre la voz y el habla, entre el grito gutural que anticipaba el peligro y la articulación de la primera metáfora se fue diseñando la compleja y enigmática travesía de una criatura que encontró en las palabras, en su polifonía, la herramienta capaz de consolidarla en medio de una naturaleza pródiga y hostil, acechante y seductora, portadora de vida y de muerte. El lenguaje como una llave para abrir las puertas del tiempo y el espacio, de la memoria ancestral y de los imaginarios desplazamientos hacia un futuro soñado como tierra de promesas y peligros. En él, a través de él, los humanos han sabido construirse sus mundos y también han ejercitado el arte, dialéctico, de la hospitalidad y de la hostilidad (el mismo origen para dos palabras diametralmente opuestas: hostis-hostes, el nombre de la acogida y el del rechazo, el que abre las puertas de la casa al extranjero que viene de lejos y el que sella la violencia discriminadora).
Todo, absolutamente todo, se guarda en el cofre de las palabras: la invención utópica y la creación poética, la voz solidaria y la distinción amorosa, el sonido del mando y el poder junto con la construcción de fronteras visibles e invisibles capaces de darle forma y contenido a la vida social. Marx escribía que la diferencia entre el peor de los arquitectos, aquello que lo hacía único e insuperable, y la perfección constructiva de las abejas se guardaba en la capacidad anticipatoria, en ese prodigioso instrumento humano que, a través del lenguaje, diseña lo todavía inexistente dándole alas a la fuerza de la imaginación. El lenguaje, entonces, como artesanía de lo por venir y como vehículo de la potencia transformadora de la naturaleza. Maurice Blanchot, refinado intelectual francés, veía otra cosa, más oscura y primigenia, en el lenguaje de los humanos: “Cada palabra es violencia, una violencia mucho más temible cuanto más secreta; es el centro secreto de la violencia, violencia que se ejercita sobre aquello que la palabra nomina y puede nominar sólo privándolo de la presencia, y ello, como se ha visto, significa que cuando hablo habla la muerte (esta muerte que es poder)”.

Por tanto, el lenguaje no sólo no es nada ajeno a la violencia, “sino que constituye el canal privilegiado –agrega el filósofo italiano Roberto Esposito– precisamente cuando la violencia renuncia a presentarse como tal para asumir una forma superior de dominio. ¿De qué modo? Exactamente a través de aquella forma de diálogo –o comunidad de la comunicación– que ‘se basa en la reciprocidad de las palabras y en la igualdad de los hablantes’. ¡Como si verdaderamente fuese posible igualdad y reciprocidad, como si cada uno de los hablantes no se encontrase en todo momento en presencia de un juez inflexible y al mismo tiempo él mismo no se convirtiese a su vez en un juez inflexible respecto al interlocutor! En definitiva –agrega Esposito siguiendo la argumentación implacable de Blanchot–, como si la palabra no fuese ‘siempre mando, terror, seducción, resentimiento, adulación, iniciativa; la palabra es siempre violencia –y quien pretende ignorarlo y tiene la pretensión de dialogar, añade la hipocresía liberal al optimismo dialéctico según el cual la guerra es simplemente una forma de diálogo’”. Marx, de eso no cabe duda, no hubiera suscripto estas definiciones duras y pesimistas porque para él, como para otra saga de intelectuales y creadores, el lenguaje guarda, también, una dimensión utópica que se confronta, a lo largo de la historia, con la persistencia de la violencia y la barbarie. La coincidencia gira alrededor de la dualidad de la palabra, de su capacidad al mismo tiempo creadora y destructiva. Por eso, quizás, los infinitos reparos ante ciertas retóricas que iniciando desde el lenguaje la descarga de prejuicio y violencia acaban por materializarla en los cuerpos reales. 

Marx y Blanchot, como muchos otros pensadores, han trajinado la pregunta por el lenguaje y lo han hecho sin eludir sus cualidades fáusticas, esa trama envolvente que reúne el agua y el aceite y sobre la que se ha constituido la aventura humana. Tal vez por eso las palabras no son ni inocentes ni culpables ni tampoco son portadoras de ninguna esencia. Son lo que los hablantes hacen con ellas y lo que ellas, aunque los hablantes no lo sepan, hacen con sus portadores. El lenguaje expresa, en sus diversidades y en sus potencias muchas veces oscuras y enigmáticas, aquellas que encuentran su localización en el inconsciente, lo propio de una época. Analizarlo, indagar su viscosidad, penetrar en sus significados, recorrer ciertas genealogías históricas, constituye una necesidad de la crítica y de la política allí donde se quiere emancipadora.

Por eso se vuelve necesario prestarles atención no sólo a los discursos bien articulados, aquellos que son deudores de tradiciones ideológicas y políticas, sino también a las manifestaciones más viscerales y brutales, esas que se dicen más allá de la reflexión y que surgen de lo más hondo y primitivo. Generalmente los lenguajes del odio encuentran sus puntos de nacimiento en esas cavernas del aparato psíquico en el que se guardan los secretos del resentimiento. Nos equivocaríamos si construyésemos una línea de división absoluta entre esas reacciones que se quieren espontáneas y hasta inimputables y la apropiación por parte de cierta ideología política de esos sentimientos de profunda intolerancia que cristaliza, en la escena argentina actual, en un odio irrefrenable de ciertos sectores de la clase media hacia, centralmente, la figura de la Presidenta de la Nación. No es posible separar, como si no estuvieran profundamente vinculadas, la dimensión del insulto más soez, la patología del odio de lo que supuestamente sería una crítica “genuina” hacia las políticas gubernamentales. Entre el ruido atronador de las cacerolas lo que se escuchaba, más allá de la carencia de ideas o incluso de las reivindicaciones escuchables, era la alquimia de resentimiento, prejuicio, violencia verbal, odio de clase, revanchismo, la descalificación más grosera y el puro insulto a veces transformado en deseo de muerte. Eso hay que pensarlo. Allí se cocina algo extremadamente grave para la convivencialidad democrática. Sería muy bueno, diría que imprescindible, que los sectores que se definen como progresistas y que se oponen fuertemente al kirchnerismo no se hiciesen los distraídos ante el crecimiento exponencial de esas expresiones cloacales de la vida social sobre todo porteña que se viene manifestando desde las redes sociales, las calles, los espacios públicos y las conversaciones privadas.

Una experiencia personal me permite, estimado lector, meterme en una suerte de fenomenología de la vida cotidiana de cierto sector de la clase media porteña y justificar esta larga introducción en torno al lenguaje y sus diversas cristalizaciones en este tiempo argentino tan pródigo de novedades y, claro, de preocupantes señales. Apenas una anécdota circunstancial, de esas que ocurren en el momento menos pensado pero que definen, mejor que hechos supuestamente sobresalientes, la trama profunda de sentimientos y actitudes, algo así como una marca de pertenencia o un núcleo secreto del alma “bella” de algunos ciudadanos que suelen ser descriptos, por los medios de comunicación hegemónicos, como “vecinos autoconvocados” que manifiestan su genuina indignación ante un gobierno de truhanes.

Ocurrió, la experiencia personal, hace unos pocos días al ir a renovar el registro de conducir. Para pagar una multa pendiente tuve que dirigirme al EGP de Beruti y Coronel Díaz; allí me coloqué en una larga fila decidido a esperar con paciencia que me llegara el turno. Detrás de mí estaban un par de señoras algo mayores y otra más bien joven que iniciaron un diálogo intrascendente motorizado por la lentitud de la cola y porque circunstancialmente se “cayó el sistema” avivando ese estado de precaria emoción que suele asaltarnos ante el hecho consumado de la ineficiencia burocrática. Mientras esperaba que despotricaran contra el Gobierno de la Ciudad, dueño de casa, para mi sorpresa y sin que mediara ninguna señal precisa comenzaron a desplegar toda la amplia colección de frases descalificadoras, ruines y soeces hacia Cristina Fernández. Todo el reservorio del odio y el resentimiento más la enciclopedia del racismo y el prejuicio se dieron cita en esos minutos en los que, cebadas por las palabras que salían sin ninguna mediación de sus bocas, las tres mujeres se fueron aproximando a esa casi invisible línea en la que lo soez va encontrando un éxtasis irrefrenable, una suerte de orgasmo de violencia retórica que se fue multiplicando en el juego coral de las voces de estas vecinas comunes y corrientes afanadas, cada cual, en proferir las frases más hirientes. Un goce profundo las envolvía. Disfrutaban con lo que decían, con cada palabra saboreada en su lacerante descalificación destinada a recordar el repertorio de infamias que definían la personalidad de Cristina. Odio in crescendo. Vértigo del insulto que alcanzaba, como no podía ser de otra manera, a “esos negros que tienen hijos para cobrar la asignación” mezclado todo con su nuevo héroe de época –Lanata y su último programa neoyorquino–. Resignado y esperando que la cola avanzara no podía dejar de escuchar lo que estas mujeres decían hasta que una de ellas, quizás envalentonada por todo lo dicho, por la complicidad del resto y por el silencio de los demás, dijo lo siguiente como si fuera lo más natural del mundo y sin ningún recato ni temor: “Ojalá algún drogado o borracho, da lo mismo, le metiera a esa yegua un tiro en la cabeza”. No pude ni quise permanecer en silencio. Me di vuelta e interrumpí su deseo criminal, la maldad de sus palabras. Con indignación les dije que eran ruines, cobardes y que se podían meter sus palabras podridas bien sabían donde. Silencio. De repente se había deshecho el hechizo, alguien no pensaba como ellas. Por suerte se me unieron algunas otras personas que apoyaron mis palabras. La cola siguió, cada uno pagó sus facturas y me fui pensando en la gravedad de lo que había sucedido.

No hubiera intervenido si no se hubiera pronunciado la frase homicida, si no se hubiera rebasado ese límite del que no se puede regresar. Me pregunté, mientras desandaba el camino hasta el Automóvil Club Argentino donde tenía que terminar mi trámite, qué motorizaba ese odio tan viscoso y abismal. Cómo era posible que mujeres comunes y corrientes pudieran, sin ningún pudor, convertir sus palabras en una gigantesca bola de mierda. Qué estaba sucediendo en ciertos sectores de la clase media porteña. Qué tipo de daño se había producido para justificar tanto odio, tanta violencia verbal, tanta incontinencia agraviante. Allí no había política ni argumentos opositores. Era la voz de la irreflexión, del prejuicio, del racismo, de la descalificación. La voz abismal del odio. Pensé también en la ¿ingenuidad? de algunos opositores e intelectuales supuestamente progresistas que han festejado los últimos cacerolazos. Intenté imaginar que ninguno de ellos había escuchado ese tipo de expresiones y que confiaban en la virtuosidad democrática de quienes salieron a las calles para reclamar contra un gobierno autoritario. ¿Sería posible que creyeran en el “fondo democrático” de la protesta? Recuerdo el final de un artículo de Beatriz Sarlo en el que se interrogaba, no sin cierta preocupación, por el caldo que se estaba cocinando en las calles de Buenos Aires y si de allí podía salir algo parecido a una perspectiva progresista. En tono de indudable incomodidad concluyó que si eso era la oposición el futuro era sombrío. ¿Será posible que puedan diferenciarse de ese miasma de odio incontenible? ¿Podrán establecer el vínculo entre él y la trama de intereses que se ocultan detrás de las convocatorias a nuevos cacerolazos?

El lenguaje del odio cuando se desata e invade ciertas zonas de la vida social constituye un más allá de la política y de la propia democracia. Es la entrada, lisa y llana, a un páramo en el que caducan las ideas y las argumentaciones y se despliegan las palabras y los gestos de la violencia retórica que guarda, eso ya lo sabemos por nuestra propia experiencia histórica, la posibilidad cierta de un pasaje a la violencia material. El odio se nutre de una racionalidad malsana (porque sería muy fácil achacarlo pura y exclusivamente a la irracionalidad de sus portadores. No, ese odio también responde a una determinada forma de ver el mundo y de considerar al otro; es el resultado de una insistente lógica del prejuicio y de la intolerancia que se corresponde, en la mayoría de los casos, con concepciones ideológicas arraigadas en derechas que han sabido, cuando fueron dueñas del poder, asaltar vidas, libertades y derechos). Quiero suponer que aquellos sectores de la oposición que, insisto, pertenecen a tradiciones progresistas sentirán una profunda alarma ante esa confluencia, en las calles porteñas, de críticas que pueden o no ser justas al gobierno nacional con aquel miasma de odio y resentimiento que clausura, desde el vamos, toda posibilidad de política democrática. (fuente: revista veintitres)

lunes, 8 de octubre de 2012

Té verde, negro, rojo... ¿Cuáles son sus propiedades y en qué se diferencian?


El té es la segunda bebida más consumida del planeta, aunque muchos de los beneficios que se le atribuyen aún no están respaldados por la evidencia científica
  • Por MARÍA MANERA
- Imagen: A Girl With Tea -El té, después del agua, es la segunda bebida más consumida del planeta. Este arbusto de hoja perenne, de nombre científico Camellia, tiene dos variedades principales: la sinensis y la assamica. De la primera, se origina el té verde, mientras que la assamica, de cultivo mayoritario, es la principal productora de té negro. Pero estas no son las únicas diferencias: el distinto proceso de elaboración al que se someten les confiere unas peculiaridades de sabor y composición únicas. A pesar de los múltiplesbeneficios para la salud que se le atribuyen, pocos están respaldados por la evidencia científica. A continuación, se explica cuáles son las principales diferencias entre los distintos tipos de té, qué efectos no son atribuibles a esta bebida y por qué es una importante fuente de hidratación.

El té: las principales diferencias

El té se prepara a partir de las hojas y brotes tiernos de la planta. Una vez recolectados, el proceso que experimentan es distinto en función del tipo de té que se desea obtener. Estas son las principales diferencias que determinan una u otra variedad:
  • Té verde: si se quiere conseguir este tipo, justo después de la cosecha se secan las hojas, se enrollan y se aplica calor, con el fin de evitar el proceso de oxidación.
  • Té blanco: si se obvian los últimos pasos de la elaboración del té verde, se obtiene el té más sencillo que existe, el té blanco, al que solo se aplica el secado inicial.
  • Té negro: el té fermentado en su totalidad a partir de las hojas de Camellia assamica es el té negro. Por lo tanto, si además del secado y macerado de las hojas se deja un tiempo para que sus componentes reaccionen entre sí, se da el proceso de oxidación, conocido como "fermentación" (aunque no participan en él ni bacterias ni levaduras).
  • Té oolong: esta variedad constituye un punto intermedio ya que experimenta, como el té negro, un proceso de oxidación, pero en este caso es corto. Esto hace que tanto su sabor como el resto de características sensoriales también se encuentren entre el té verde y el té negro.
  • Té rojo: conocida también con el nombre de pu-erh, esta variedad se caracteriza por un proceso de fermentación muy largo, que dura varios años. Este té es quizá de los más peculiares, tanto por su forma de presentación (en bolas o ladrillos compactos), como por su sabor terroso y su color rojizo.

Efectos no atribuibles al té

El té es sabroso y calma la sed. Pero, por ahora, poco más se puede decir sobre él. Sus potenciales y múltiples efectos beneficiosos están en continuo estudio y algunos trabajos apuntan resultados prometedores en diversos ámbitos. Uno de los más ambiciosos y controvertidos es el relacionado con el peso corporal, aunque por el momento no se puede afirmar que el consumo de té contribuya a la pérdida de peso o al control del peso corporal.
Así lo señala la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que también certifica que no hay suficiente evidencia como para relacionar el consumo de té con una mayor atención o rendimiento intelectual ni con beneficios sobre la tensión arterial, la glucosa sanguínea o el colesterol plasmático, entre muchos otros. En 2011, otro posicionamiento de la EFSA afirmaba que el consumo de L-teanina a través del té no había demostrado mejorar la función cognitiva, ni aliviar el estrés psicológico, ni contribuir al mantenimiento del sueño, así como tampoco reducir las molestias menstruales.

El té como fuente de hidratación

El té, junto con el café, es la segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua. Su sabor, sus características organolépticas y su tradición y vinculaciones sociales lo convierten en una fuente de hidratación que se debe tener en cuenta. De hecho, algunas guías sobre bebidas saludables, como las de la Universidad de Harvard, la sitúan como segunda opción después del agua, siempre que se sirva sin azúcar. Su composición, que es en un 99,5% agua, lo justifica.
La temperatura del agua, el tiempo de infusión y la costumbre de exprimir o no la bolsita inciden en una mayor o menor presencia de los compuestos activos del té
Del 0,5% restante destacan los flavonoides, la L-teanina y la cafeína, a pesar de que la composición es variable en función del tipo de té, la zona geográfica de cultivo, el procesado y manipulación de las hojas y la preparación final de la infusión. En este último caso, variables como la temperatura del agua, el tiempo de infusión, el hecho de exprimir o no la bolsita, etc. marcan la mayor o menor presencia de compuestos activos. A pesar de que estos compuestos han mostrado potenciales efectos positivos en estudios experimentales, el saber actual obliga a ser cautos en cuanto a la asociación de determinados beneficios sobre la salud y el consumo de té.

Un poco de historia sobre el té

El té es una bebida con una trayectoria histórica de muchos miles de años. Los primeros indicios de consumo de esta bebida datan de la dinastía china Han, alrededor de 200 años antes de nuestra era. De la China pasó al vecino Japón, que instauró la popular Ceremonia del Té, aunque no fue hasta el siglo XVI cuando empezó a circular entre los ciudadanos europeos.
A pesar de su origen chino, en la actualidad se cultiva también en países como India, Indonesia, Sri Lanka, Pakistán, Turquía, Kenia, Irán y Argentina, entre otros. Su exportación engloba a todo el mundo, aunque las variedades más suaves de aroma y sabor, como el té negro y oolong, son más habituales en Europa y Norteamérica, mientras que los países asiáticos están más acostumbrados al sabor intenso y auténtico del té verde.

fuente: eroski consumer

domingo, 7 de octubre de 2012

Radicales nerviosos: "ajustarse a la ley ". El Caso Despouy .

Julián Dominguez en Tandil 
El oficicialismo le pasó la pelota a la UCR. Es más, le replicó que en rigor la situación por la que atraviesa el Auditor General de la Nación Leandro Despouy –con mandato vencido según el kirchnerismo- es parte de la interna radical. 

Sucede que el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, emitió un comunicado en el que recuerda que “la propuesta del Dr. Leandro Despouy, con fecha 19 de febrero de 2002, fue fundamentada en la invocación del artículo 85 de la Constitución Nacional y el artículo 123 de la Ley 24.156, cuya copia fue firmada por el entonces Presidente de la UCR, Dr. Ángel Rosas”.

“Por lo tanto, los ocho años fijados por el texto legal se cumplieron el 19 de febrero de 2010”, sostuvo Domínguez, que además, pidió que “a instancias de subsanar y regularizar el procedimiento formal, se requiere la notificación expresa del titular de la UCR a las dos Cámaras del Congreso Nacional”.

“Basado en las consideraciones legales previstas en la Constitución y en las leyes citadas respecto de los mecanismos y procedimientos, ésta Presidencia reafirma su profundo compromiso con las Instituciones de la República llamadas a fortalecer el sistema democrático a través de las instancias de control respecto de las actividades del Estado. En tal sentido los diversos sectores involucrados deberemos realizar el mayor esfuerzo para regularizar y garantizar la continuidad del funcionamiento de la Auditoria General de la Nación”, subraya el comunicado.
(fuente: Política on line)

Addenda:  Nota de INFOCIELO que resume el comunicado de la Presidencia de Diputados.

"A través de un comunicado oficial, la Cámara de Diputados de la Nación que conduce Julián Domínguez, justificó la posición del oficialismo en relación a la polémica que se generó con el Auditor General del a Nación, a través de la difusión de los artículos constitucionales que le dan sustento a esa figura, más el marco jurídico de su asunción.
Según se explicó hoy, “el artículo 85 expresa que el presidente del organismo (Auditoría General de la Nación) será designado a propuesta del partido político de oposición con mayor número de legisladores en el Congreso…”, mientras que la Ley Nº 24.156, de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, establece (en su artículo 121) que éste “dura en su cargo el plazo de ocho (8) años”
“A su vez, el artículo 123 de la Ley 24.156, establece que se requiere para su designación la resolución conjunta de los presidentes de las Cámaras de Senadores y de Diputados”, afirma el comunicado oficial.
En la aclaración, el oficialismo asegura que “la propuesta del Dr. Leandro Despouy, con fecha 19 de febrero de 2002, fue fundamentada en la invocación del artículo 85 de la Constitución Nacional y el artículo 123 de la Ley 24.156, cuya copia firmada por el entonces Presidente de la UCR, Dr. Ángel Rozas, se adjunta”.
“Por lo tanto –sigue el comunicado oficial- los ocho años fijados por el texto legal se cumplieron el 19 de febrero de 2010”
“Basado en las consideraciones legales previstas en la Constitución y en las leyes citadas respecto de los mecanismos y procedimientos, ésta Presidencia reafirma su profundo compromiso con las Instituciones de la República llamadas a fortalecer el sistema democrático a través de las instancias de control respecto de las actividades del Estado. En tal sentido los diversos sectores involucrados deberemos realizar el mayor esfuerzo para regularizar y garantizar la continuidad del funcionamiento de la Auditoria General de la Nación”, aseguró Julián Domínguez."

sábado, 6 de octubre de 2012

Visita de S. E. el Presidente de la República Libanesa, el General Michel Sleiman a la Argentina


S. E. el  Presidente de la República Libanesa, el General Michel Sleiman,  la Primera Dama y los miembros de la delegación que los acompañan, partieron de  Argentina después de concluida la visita de trabajo a este gran país entre el 2 y 5 del corriente mes de octubre.  S. E. el Presidente y la delegación oficial que lo acompaña fueron despedidos mediante el protocolo oficial y el  Sr. Embajador del  Líbano,  Dr. Hicham Hamdan,  su esposa la Sra. Afaf Hamdan y el Embajador argentino en el Líbano, Sr. Gutiérrez Maxwel, despidieron al Presidente al pie de la escalera que conducía hacia el avión presidencial.
El segundo día de la visita de S. E. el Presidente Sleiman, transcurrió en medio de varias reuniones, entrevistas y actividades, así como transcurrió el primer día (vea el Comunicado de Prensa de esta Embajada  de la fecha 3/10/2012).  Su Excelencia recibió al Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y los  embajadores y jefes de misiones árabes acreditados en la Argentina. También se reunió con periodistas de la Agencia Nacional de Noticias Télam, de  La Nación y   Clarín y una periodista que cubría para tres medios de comunicación: uno de Brasil, Folha de Sao Paulo, de Colombia, el Espectador y  Radio Francia. Luego S. E. visitó el Congreso y se reunió con el presidente del Senado, el vicepresidente de la República,  el Sr. Amado Boudou, miembros del congreso,  la vicepresidenta de la Cámara de Diputados  y  miembros de la Cámara de Diputados de origen libanés.
Asimismo, la Universidad Tres de Febrero organizó una gran ceremonia en el Centro  Cultural Borges, en la cual el Rector de la universidad, el Dr. Anibal Jozami, le otorgó al Presidente Sleiman un Doctorado Honoris Causa. En esta ocasión, el Viceministro de Relaciones Exteriores, Sr. Eduardo Zuain, expresó unas palabras  en las  que elogió el modelo democrático y pluralista del Líbano y el rol de la colectividad libanesa. La Embajada del Líbano en Buenos Aires difundirá en los próximos días las  palabras el viceministro y las palabras del Rector de la universidad, quien habló extensamente sobre la madre patria,  el Líbano,  y el rol  del Presidente en el fortalecimiento de la seguridad, la estabilidad y la paz en el país de los cedros. También se traducirán las palabras del Presidente con el fin de luego difundirlas.
Luego Su Excelencia se trasladó el Golden Center en  Parque Norte, donde se reunió con alrededor de mil ciudadanos de origen libanés que arribaron  de todas las provincias para dar la bienvenida a S. E., a la Primera Dama y a la delegación que los acompañó.
El Líbano estuvo  en Argentina entre el 2 y el 5 de octubre.



Descripción: Descripción: 2Embajada de la República del Líbano en Buenos Aires

     Noticias de la Colectividad

                                              Fecha: 5/10/2012

NOTICIAS DE LA COLECTIVIDAD

SEMANA CULTURAL DEL LIBANO
MARTES 9 AL JUEVES 18 DE OCTUBRE DE 2012
Iª Semana: Exhibición y publicidad
IIª Semana: Actos culturales

Queridos amigos de la colectividad, con mucha alegría estaremos celebrando la SEMANA CULTURAL DEL LIBANO.
La misma se desarrollará en las instalaciones del Club Alemán, sito en la Av. Corrientes 327 CABA. en el piso 21 y 22 respectivamente.
El programa del encuentro se detalla a continuación.
PRIMERA SEMANA
A partir del martes y durante toda la semana quedará expuesto, en el piso 21 una exhibición de trajes típicos,  así como también se podrán observar  fotografías sobre geografía, cultura, historia y vida cotidiana del Líbano entre otras cosas.
Durante estos días se entregarán folletos  y material ilustrativo para aquellos que desean visitarlo.
SEGUNDA SEMANA
MARTES 16  (piso 22º)
El martes 22 el Sr. Embajador tiene previsto un desayuno de trabajo con miembros  convocados por el club alemán donde disertará sobre “El Líbano, actualidad económica y comercial”
Allí mismo se exhibirán y venderán  libros de autores de nuestra colectividad.

MIERCOLES  17 (piso 22º)
19.30 hs  - MUESTRA PICTÓRICA (piso 22). Se exhibirán y venderán cuadros de distintos artistas  de origen libanés y se presentará INMAGINE, Libro objeto.
También estarán a la venta libros de autores libaneses.
Este mismo día  en el piso 21 se los invita a todos a un after office donde lo que se consuma en el bar quedará a cargo del público.
JUEVES 18:  Clausura Invitaciones a cargo del club Alemán




Descripción: 3     CON LOS ATENTOS SALUDOS DE LA EMBAJADA DEL LÍBANO

miércoles, 3 de octubre de 2012

Harvard, empleo público y las clases privilegiadas de Tandil



Hagamos una  “declaración de previo y especial pronunciamiento” antes de abordar este asunto  de “ríspido e urticante” tratamiento  en la Aldea Serrana. Excluyo  fundamentalmente  a la actividad docente inicial, primaria y secundaria. Por dos razones: la regulación normativa es precisa-vía asambleas públicas-y no admite un grado de discrecionalidad mayor, por la presencia de los gremios docentes como garantes de los derechos docentes que reconoce el Estatuto Profesional; algo que si se vislumbra- alto grado de discrecionalidad- en las administraciones municipales, provinciales y nacionales.
Otro sector-el judicial- tiene un manejo de mecanismos más sutiles para “seleccionar e ingresar” al personal auxiliar y merecería un tratamiento especial. También lo excluimos de esta nota.
Si hiciéramos un recorrido por las distintas dependencias públicas en Tandil-de cualquier jurisdicción-podríamos ver a simple vista, la homogeneidad social de los agentes y/o empleados públicos jerarquizados  de planta permanente: provienen de los sectores más tradicionales de la sociedad tandilense. Todos nacidos y criados en el seno de las familias que históricamente se reconocen como pertenecientes  al casco urbano conocido como “las cuatro avenidas”. Una identidad histórica, social, cultural y económica, muy arraigada en el imaginario de la Aldea Serrana. Lo que veamos diferentes en este panorama confirma lo hasta aquí sostenido.
Esta homogeneidad podríamos individualizarlas en dos grandes grupos: uno proveniente de la actividad agrícola ganadero, gente con “apellido” como capital simbólico-actividad que domino el escenario durante décadas la historia de la pampa húmeda-y el otro, que surge lentamente a partir de principios del siglo XX con el radicalismo(conservador que predomina en la sociedad tandilense), compuestos de comerciantes ligados al campo, profesionales que subieron un escalón en el status social con el impulso democratizador de la enseñanza universitaria del Irigoyenismo, viejos dependientes de campo que se independizaron en el periodo de decadencia que sufrió la llamada “oligarquía” ganadera con la crisis del 30 y el surgimiento del peronismo y la industrialización del país, etc.
Sin pretensiones de rigor científico en el análisis queremos mostrar una postal  del pasado, producto de una sociedad estamental que dominó la vida de los lugareños durante muchas décadas.
Con la primavera democrática del 83 entra en una lenta agonía, la vieja estructura social y económica tandilense. Aunque en la superficie todo pareciera que esta igual que antes, cada vez hay más demandas de estos sectores por ocupar empleos en el Estado, que a la par de la crisis económica propia se ven desplazados por una nueva generación económicamente poderosa “extraña” a sus intereses y afectos; muchos provenientes de sectores excluidos del escenario social representativo del “ethos” tandilense, e inmigrantes internos en busca de nuevas oportunidades de fortuna y calidad de vida en nuestras sierras.
 No necesitamos decir los estragos que provocó la ola neoliberal  en la Argentina durante los finales de los años 80 y toda la década del 90; solo diremos que dio un toque mortal a las viejas estructuras  sociales y económicas que pensaron que podían “alambrar” el pueblo, para seguir siendo amos y señores.
El “hambre” por un empleo público se hace cada vez más apremiante. La decadencia de estos sectores se quedan aferrados a su único símbolo vigente: el apellido. Con este valor agregado sobrevive todavía hasta entrado el nuevo milenio.
A la saga de estos cambios que trastocan a fondo al viejo “orden conservador tandilense” se hunden sectores de clase media ligada al radicalismo  que todavía conserva las viejas mañas del “perder  elecciones y ganar puestos públicos” para sus afiliados y amigos. Un viejo y repetido entrenamiento de esta fuerza política, desde que el peronismo lo sacó de la puja política por la conquista del gobierno, pero no  de su arraigado y profundo enraizamiento histórico en el Estado.
En Tandil resistieron años de vacas flacas en nichos propios: la UNICEN, el Palacio Municipal, el Poder Judicial, en dependencias nacionales como el ANSES y la AFIP, en el Banco Provincia, Rentas Provincial, etc.
Subieron la “presión” en el Estado por nuevos “empleos” a la par que iban desapareciendo “iconos” de la vieja sociedad tandilense donde tenían sentados sus petates: La Agrícola, el Banco Comercial, la Tandilense, entre otros, y el complejo financiero “radical” que tenía como símbolo y fuente de trabajo, el Banco del Fuerte y las empresas satélites que vivían de la  entidad madre.
No queremos agotar el inventario, simplemente damos un “botón de muestra” del estado de cosas “naturalizado” en la sociedad.  Eran los beneficiarios de los mejores y  mas  estables empleos que ofrecía la sociedad a sus vecinos. Nadie, pero nadie, pasaba el filtro para un empleo público o privado, sin el consentimiento o el apadrinamiento de unos pocos  “dueños del pueblo”; esto se acabó para beneplácito de los vecinos de a pie.
La dirigencia política que surge con la renovación en el justicialismo local, se ajusta a este esquema y no insinúa siquiera cambiar un ápice el “status quo”; derivan en todo caso algún fiel o amigo de la familia hacia la ciudad de La Plata.
Con el gobierno justicialista de Pizzorno-que proviene del seno de las familias de las “cuatro avenidas”- entrarán a trabajar “temporariamente” al municipio unos 300 compañeros y se irán al final de mandato, 300 compañeros. No compararemos con lo que sucede en este largo periodo del lunghismo en el gobierno comunal. Escapa al tema que estamos tratando. Será un interesante tema para otra nota.  Sigamos.
Esa política de la dirigencia local-a cargo de la comuna- se pagó con creces; si hablaran los meandros de la memoria del Banco del Fuerte podremos rastrear las huellas de esa “convivencia” de intereses societarios.
El ascenso del radicalismo-travestido de lunghismo- al gobierno también significó, en paralelo, la pérdida de la UNICEN como fuente en la colocación de afiliados en puestos de planta permanente, y les dio un respiro ante el fracaso de la Alianza y la cuasi desaparición como fuerza política de peso a nivel nacional. Pérdida que afectó lo mejor que saben hacer los radicales: incorporar amigos a la administración pública.
La sociedad  estaba exteriorizando un profundo cambio de naturaleza.  La aparición de un simil del “zanatelismo” en el gobierno local, les permitió a la UCR y sus aliados “conservadores” aferrarse al salvavidas para no hundirse ante los nuevos vientos que soplaban.
Pero a diferencia de los sectores ligados al radicalismo, las viejas familias de apellido tradicionales en el pueblo, todavía contaban con la renta que les dejaban los campos que ya no trabajaban pero que seguían siendo propietarios, para vivir con dignidad. También la década neoliberal había trastocado el negocio primario y los actores eran otros, no las viejas familias de siempre.  El tren había pasado para estos sectores; hoy  nuevos sectores pujan por la renta global del partido, y compiten por el pedazo de la torta que todavía manejan el “viejo “  Tandil tradicional, y acentúan el “hambre” por el puesto público para sus crías e hijos de sus amistades.
En el 2003 se produce en la Argentina un cambio de gobierno “revulsivo” para estos actores sociales y políticos: asume una expresión “dura” del peronismo junto al progresismo urbano e intelectual de izquierda. La figura de Néstor Kirchner impacta fuertemente en los estamentos reaccionarios, conservadores y retrógrados de la sociedad local. No son los únicos del espectro societario tandilense.
Algo iba a pasar. Solo era cuestión de tiempo. Hoy estamos viendo parte de esta película que agita el fondo del tranquilo mar serrano.
Pero volvamos al comienzo de la nota: el empleo público en Tandil.
Después de largas décadas de hegemonía y status quo, el Kirchner ismo rompe esa lógica del pasado en la distribución de los puestos de trabajo en el Estado, y responde positivamente a la demanda de los “nadies” sociales que apoyan el proyecto de gobierno de Néstor y Cristina. Esto favorece la llegada a los empleos públicos que se crean a partir de poner al Estado como actor central de la gestión  política, económica, social y cultural en Argentina, y altera los usos y costumbres de sectores que se resistían a ver las transformaciones que sufrió nuestra sociedad en los últimos veinte años.
El cambio de época se nota y duele. Los medios expresan las protestas y críticas hacia los “nuevos” empleos que no son ocupados por “los de siempre”.
Pero esto tiene un correlato a nivel nacional, que es donde se compite por las “ligas mayores”; el encuentro ríspido de la Presidente con los alumnos argentinos en Harvard muestra la tensión por los mejores lugares en el Estado que “tradicionalmente” ocupaban los sectores de clase alta, media alta y ligados al establisment  económico para abastecer de funcionarios a los gobiernos de turno. Ese campo de lucha política hoy esta siendo ocupado por los jóvenes que masivamente adhieren al gobierno nacional y popular de Cristina. En detrimento de aquellos  que estaban acostumbrados a ser los beneficiarios de estos cargos. Hoy, se cambió la lógica del empleo: los nuevos cuadros técnicos políticos provienen de  sectores consustanciados con los vientos de modernidad que sopla en América Latina para mejorar la vida de los pueblos y fundamentalmente los más relegados en el reparto de los bienes materiales y simbólicos. Un proceso que se irradia del poder central hacia las periferias; y llega hasta el último rincón de la sociedad argentina. En Tandil sufren los beneficiarios de toda la vida y festejan los marginados de nuestra sociedad.
Es la política seguida por el titular del ANSES, de incorporar jóvenes a las dependencias de la UDAI local la que genera tensiones en aquellos que se “consideraban” con derechos adquiridos para tales trabajos; sin reparar en sus afirmaciones que acentuaban las contradicciones con lo hecho, no solo en décadas en Tandil, sino en la “invasión” de empleados en planta permanente  en la Comuna, todos surgidos de las filas de Franja Morada, hijos, sobrinos, amigos y protegidos de viejos afiliados del radicalismo vernáculo.
No es intención de esta nota hacer juicios de valor sobre esta forma de seleccionar e incorporar personal al Estado, sino simplemente marcar algunas constantes y rupturas en la historia contemporánea  de la ciudad, sobre el empleo público.
¿ Quién conoce algún empleado que no tenga en su ADN la mano del político o amigo del oficialismo de turno?. ¿ Cuántos empleados ingresaron por concurso o por selección de antecedentes y oposición desde el 83 a la fecha? .
Va a ser difícil encontrarlo en los meandros kafkianos del municipio. Sino  todos  la mayoría reconoce una “mano” que colaboró o simplemente lo incorporó a las filas del Estado.
En una sociedad, que sufrió los peores embates del neoliberalismo en las décadas del ochenta y noventa, no podemos exigirle un grado de “standard” en la incorporación de personal. Es lamentable.
Una mejor calidad institucional es apuntalar una política de empleo e incorporación de personal que tenga en cuenta las competencias mínimas para el cargo que aspira sin importar de donde proviene; pero esto en la realidad local( que es la única verdad) es una utopía. Pasa en muchas empresas privadas ¿cómo vamos a pretender que no siga pasando en el Estado?, y más, cuando se esta reparando una injusticia histórica con amplios sectores que fueron marginados “ex profeso” de estos “buenos  puestos de trabajo” que dan estabilidad y la posibilidad de prever un futuro de vida sin sobresaltos, a favor de los que menos necesitan pero que acapararon durante tanto tiempo este espacio laboral.



lunes, 1 de octubre de 2012

2 de Octubre: Día de la Preservación de las Sierras de Tandilia

¿Cómo sería nuestra vida sin las sierras, despertar y no verlas allí en el horizonte, caminar sin encontrarlas? Bellas, abrigo, cuna de tantos seres coexistiendo, una antigüedad difícil de imaginarnos, nacientes del agua. Tiempo, historia de la naturaleza y de nosotros, parte de ella. Son un Patrimonio natural y cultural, es decir, bien común y legado que debemos cuidar. 

Hace más de una década que el 2 de Octubre es el Día de la Preservación de las Sierras de Tandil. Como se recordará, fue reconocido como tal oficialmente mediante Ordenanza N° 12445 del 2011. Pero no basta con declaraciones. Los ciudadanos con nuestras acciones somos quienes les damos significado. Hemos avanzado, pero falta mucho por hacer. La destrucción se amplía en parte de nuestras sierras y el avance inmobiliario sobre las laderas es voraz. Urge redoblar el compromiso de todos y exigir una protección a la altura del valor de las Sierras como bien común e identidad de Tandil. 



Seguramente, cada ciudadano, cada institución propondrá su forma de celebrar este día tan representativo para los tandilenses. 

Desde la Asamblea Ciudadana proponemos: 

- Invitar a toda la comunidad a colocar cintas verdes. 

- Difundir el cuento con actividades didácticas “La casita de los animales”. Una copia del mismo fue enviada a cada escuela. También puede solicitarse al mail asambleaporlassierras@gruposyahoo.com.ar y será enviado por ese medio. Se cuenta con el ofrecimiento de la narradora Iris Gallol y del artista plástico Eduardo Rodríguez del Pino para acompañar las actividades. 

- Ampliar la campaña de firmas. Puede firmarse accediendo al sitio www.sierrasdetandil.org.ar o en las mesas callejeras, donde además los voluntarios pueden pedir planillas para colaborar en la campaña. Una de las mesas funcionará los sábados de octubre, de 18 a 20 hs en 9 de Julio y San Martín. 

- El 28 de octubre se realizará la caminata por las Sierras y a continuación mateada con actividades para chicos y grandes. 

Asamblea ciudadana en defensa de las Sierras de Tandil

lunes, 24 de septiembre de 2012

El Dolar: ¿ Que va a pasar ? Un interesante post del Blog de Abel


A desdoblar, a desdoblar… (Tonelli se juega)

Mi amigo Pablo Tonelli, buena persona, a pesar de ser economista, ha contribuído por largos meses a la tarea de alfabetización económica en que este humilde blog está empeñado. Tratando de hacer comprensibles a los legos como yo los arcanos de la ciencia económica, que - como advertía Scalabrini Ortiz - frecuentemente encierran curros. Esto no lo ha hecho desde una imposible "objetividad", por supuesto, pero sí haciendo claras sus opiniones y exponiendo las alternativas que las diversas corrientes entre los economistas postulaban. La diferencia con este artículo que me envía es que aquí Pablo desnuda su preocupación con el atraso cambiario - que ve inevitable, sino ahora, en el futuro cercano - y propone la política que considera la más adecuada. Mis reflexiones, muy breves, como de costumbre al final. "¿QUÉ HABRIA QUE HACER CON EL TIPO DE CAMBIO EN 2013? UNA DISCUSIÓN SOBRE ALTERNATIVAS
Pablo Tonelli, economista
Durante el 2013 la situación del frente externo de la economía será más favorable. En primer lugar tenemos la recuperación de la cosecha y de la economía brasileña. Lo primero implica que la Argentina podría alcanzar una producción récord próxima a los 110 millones de toneladas, entre  8.000 y  10.000 millones más de oferta de dólares. A su vez los compromisos externos ligados a la Deuda se reducen a U$S 4.600 millones, si asumimos que el crecimiento de la economía argentina este año no dispara el pago del cupón atado al PBI, que debería superar el 3,25 % para que ello tuviera lugar. (El Presupuesto elevado por el Poder Ejecutivo prevé este pago con la utilización de las Reservas del BCRA, lo que es lógico porque la autoridad económica no debe generar expectativas negativas). En esta nota no lo asumimos. No es el propósito de este artículo debatir teóricamente los determinantes del tipo de cambio en las diferentes concepciones económicas sino evaluar alternativas tomando una posición definida a-priori. La Argentina posee una estructura productiva desequilibrada, como afirma la clásica expresión del Ing. Marcelo Diamand. Coexiste un sector primario exportador cuya productividad se alinea con la internacional y un sector industrial heterogéneo, que en conjunto posee una productividad menor, siendo en las empresas de menor escala y competitividad en donde se concentra el grueso del empleo industrial. Este dato, que acompaña el desempeño productivo argentino, ha sido el origen de las recurrentes crisis cambiarias del país y de sus ciclos de crecimiento, estancamiento y retroceso. El sector industrial se muestra incapaz de generar las divisas que aseguren el crecimiento a largo plazo y los dólares provienen del sector primario que posee una notable masa de riqueza afincada en la renta diferencial de la tierra. Las políticas de industrialización en Argentina no pudieron superar este escollo, y largos años de políticas centradas en las ventajas comparativas de los recursos naturales, la apertura externa y el endeudamiento, provocaron el cierre de establecimientos, la desestructuración productiva y la caída del salario y del empleo. El sector industrial se ha recuperado fuertemente desde 2003 pero el problema de la productividad del mismo sigue vigente. La salida de este atolladero pasa por dotar a la industria de un nivel de productividad que la acerque a los estándares internacionales. ¿Cómo se hace esto? Con una estrategia y una política industrial que incremente el volumen de inversión por obrero ocupado, es decir, generar mayor valor agregado con más y mejor tecnología de productos y de procesos productivos. Implica una mayor escala productiva en el segmento PYME, una política de sustitución de importaciones focalizada en los sectores cuyo componente importado supera a su volumen de producción, el fomento de nuevos sectores de contenido tecnológico, la estructuración de cadenas de valor (no solo en el sector agroindustrial) y la profundización del compromiso inversor de los grandes grupos económicos. Afirmo categóricamente que una política industrial de estas características, en una estrategia de largo plazo es la única solución al problema del tipo de cambio en la Argentina. Es decir, cuando se eleve la productividad del sector industrial a niveles próximos a los internacionales este problema agudo desaparecerá. Esto no se puede obtener de un día para otro, ni con el mejor plan, ni con los mejores incentivos crediticios o para-arancelarios, ni con la más aceitada gestión. Desarrollar esta estrategia no obstante es ineludible. El desafío es la resolución de la coyuntura y en ésta se juega el éxito o el fracaso de cualquier plan. Es decir, estamos ante un dilema de política económica, la que, no me canso de repetir, es un arte. El tema en debate es claramente el del deterioro del tipo de cambio real, producto de una tasa de inflación local mayor a la de nuestros principales socios comerciales. Y no está compensada por sus fluctuaciones nominales, porque surge de las diferencias de productividad del sector industrial. Una vez establecida mi posición, pasemos a las alternativas posibles, sus costos y beneficios: A mi juicio y vuelvo a repetir, como correlato de una estrategia industrial ineludible, existen tres alternativas:
  1. La devaluación lisa y llana del peso.
  2. La continuidad del esquema actual de tipo de cambio administrado
  3. La profundización del actual esquema de tipos de cambio múltiples, hacia el desdoblamiento cambiario.
Con respecto a la devaluación lisa y llana, en los hechos llevar el dólar oficial al nivel del dólar marginal insisto con lo que expresé en otras ocasiones: ¿Una macro devaluación puede ser la precondición para sostener la competitividad de las exportaciones industriales argentinas? Más allá de razones políticas, ideológicas e incluso éticas de justicia distributiva, ¿es acaso viable hoy esa devaluación con una clase trabajadora organizada, con bajo nivel de desocupación y un mercado interno tonificado por la demanda? No, ciertamente. Obligaría a intentar neutralizar el impacto inflacionario que conllevaría una mega devaluación con políticas contractivas de la demanda, tanto monetarias como fiscales y existiría el peligro latente de que en un par de meses todo volviera a estar en su punto de origen o que la recesión inducida por el ajuste fiscal y la contracción monetaria nos llevara a las antípodas de los objetivos de crecimiento, distribución e inclusión. Por otra parte, una medida horizontal (para todos igual) de este tipo beneficiaría enormemente al sector exportador primario que ya es competitivo al actual tipo de cambio, retenciones incluidas y que no debería ser el objeto central de esta norma. La segunda alternativa tendrá más margen en 2013 que en 2012 a priori. En primer lugar contará con un colchón de dólares inexistente este año y que llevó al estricto control de cambios. Esta alternativa implica en los hechos que el mayor ritmo devaluatorio que se viene produciendo desde este año haga que el tipo de cambio oficial converja con un dólar paralelo estabilizado porque se aflojan las presiones y tensiones sobre la oferta del dólar oficial que será mayor. Pero existen dos incógnitas a mi juicio: Mayor actividad industrial implica más importaciones, sobre todo las imprescindibles de insumos y bienes de capital, lo que tenderá a disminuir el superávit comercial externo. La segunda incógnita es múltiple: ¿que ocurrirá con la demanda de dinero? Hacia donde se canalizará el excedente económico? Aumentará la inversión al ritmo que la industrialización requiere en el sector productivo?  Los depósitos a plazo fijo en los niveles actuales de la tasa de interés canalizarán la masa de pesos?  Seguirá firme el consumo de los sectores de mayores ingresos en la búsqueda de automóviles o bienes durables? Aún si todas estas preguntas tienen una respuesta virtuosa, incremento de la inversión y de la demanda de dinero, se corre el riesgo adicional que el escenario 2014 no sea tan favorable en términos de holgura del sector externo y volvamos a encontrarnos con el mismo problema de 2012 a fines del próximo año. ¿Y eso a quién le importa me contestarían legiones de pragmáticos?  La vamos llevando, como dice un amigo mío. La tercera alternativa implica profundizar el actual esquema de tipos de cambio diferenciados y múltiples. ¿Qué es esto? Actualmente las retenciones a la exportación agropecuaria implican que el tipo de cambio efectivo que percibe el sector exportador primario y las retenciones móviles que perciben por ejemplo los biocombustibles sean menores que el tipo de cambio que percibe el sector industrial exportador. Que en líneas generales no tiene retenciones y su tipo de cambio efectivo es el precio pleno. Pero ha sufrido los mayores deterioros inflacionarios y afecta la competitividad del sector en promedio. La alternativa es entonces profundizar la diferenciación en el tipo de cambio: Un tipo de cambio como el actual, llamémoslo comercial, que seguirá el ritmo de devaluaciones que marca su dinámica presente por el que se canalizarían las importaciones industriales (que permitirían su abaratamiento contra el otro tipo de cambio) y las exportaciones primarias, con lo que no se afectaría el salario porque no se elevaría el valor de los alimentos. Y otro tipo de cambio, llamémoslo industrial y financiero, por el que se canalizarían las exportaciones industriales, el turismo, las remesas de utilidades, los movimientos de capitales del sector privado, las importaciones industriales de bienes finales y artículos de consumo y un nivel claramente establecido de atesoramiento en divisas. No sería afectado el salario porque los bienes de la canasta básica no se encarecerían y las tensiones inflacionarias no afectarían del mismo modo que hoy la competitividad de la industria, que tendría a su vez en el tipo de cambio industrial importador un costo límite a la política de sustitución, que evite la tendencia a la autarquía y la falta de escala en la producción. A mi juicio esta alternativa es la preferible. No sin costos, nada lo es. Los reclamos por la unificación serían la nueva bandera del sector exportador primario y su fuerte lobby mediático y de poder, pero permitiría realizar política económica con mayores márgenes y libertades. Creo humildemente que esta discusión no está alejada en el tiempo. No he sostenido el desdoblamiento en el pasado, pero la realidad y sus determinaciones nos obligan a ir perfilando día a día los instrumentos en el sutil arte de la política económica". Lo del "atraso cambiario" causa refutaciones apasionadas en la blogosfera y en los medios K, fruto del hecho evidente que hay un fuerte lobby que opera a favor de la devaluación. Y que este lobby está formado por sectores opuestos al gobierno, como la mayoría de los empresarios rurales, o sectores aliados pero a los que no les comprarían un automóvil usado, como el que encabeza el Vasco de Mendiguren.De todos modos, a la Sra. Realidad le importan muy poco los alineamientos políticos. Y hay un hecho, cruel y duro, que planteé mucho atrás en el blog, y que Tonelli describe con precisión " el deterioro del tipo de cambio real (es) producto de una tasa de inflación local mayor a la de nuestros principales socios comerciales". Ojo: ésto no significa queya está atrasado. Creo haber señalado que, en mi opinión, lo está para algunas actividades y no para otras. No importa. Mientras perdure esa circunstancia, tarde o temprano el tipo de cambio estará atrasado, y será insostenible. Es saludable que se enfrente esta situación - sin negaciones histéricas - y que se evalúen diversas alternativas. Aunque la que propugna Tonelli le provoque otro tipo de histeria a nuestro visitante Mariano T y a los productores agrarios en general. Mi opinión: tengo mis dudas sobre ella. Dudas políticas, porque no me parece que sea afín al estilo de nuestra actual Presidente. Y dudas técnicas, porque la veo un poco "ochentosa". Es cierto que dije que hoy la economía de Argentina tiene reminiscencias de los ´80, pero no creo que las respuestas técnicas que entonces se pensaban se hayan mostrado eficaces. Y hay motivos para ello. Nuevamente, ojo. Es evidente que tampoco le entusiasman a Tonelli. Y su argumento básico es incontestable: no estamos buscando aquí lo que querríamos hacer, sino encontrando la solución menos mala a un problema que probablemente enfrentaremos. Pero para decir algo más, es necesario que me decida a escribir yo un posteo. Quedan advertidos.

Entradas populares