lunes, 21 de enero de 2013

Vacaciones 2013: La histórica estadía de Boca y River y una pasión de multitudes


la super gallina

Las razones de la elección de Tandil para realizar sus trabajos de pretemporada sólo ellos lo saben. Se habla de la cercanía, la tranquilidad y las particularidades naturales de la ciudad, como el clima y sus escenarios naturales, que permiten realizar el trabajo de la mejor forma. Pero más allá de las motivaciones, se trató de una realidad que conmovió no solo el mundo futbolístico sino también turístico para un Tandil con pretensiones de destino vacacional.
Además de los mismísimos protagonistas que conforman ambos elencos deportivos, hubo un condimento especial de la mano de la pasión, de los hinchas que pulularon a lo largo y a la ancho de la ciudad acompañando al club de sus amores.
Previo al clásico ya disputado en Mar del Plata, El Eco de Tandil compartió con ellos esas horas en que su atención estaba toda centrada en sus ídolos que visten los colores que nunca se dejan.
Los fanáticos tanto de Boca como de River disfrutaron durante varios días la posibilidad de tener a su equipo del alma haciendo la pretemporada en Tandil. Por el lado del equipo que dirige Carlos Bianchi, ya es costumbre acercarse a la ciudad para prepararse para el torneo Final que en poco tiempo estará comenzando. Sin embargo, para el equipo de Ramón Díaz, la vuelta luego de varios años, generó una expectativa aún mayor en los hinchas millonarios.
Simpatizantes de cada rincón del país visitaron Tandil para apoyar al equipo de sus amores y tener la posibilidad de verlos jugar aunque sea en los entrenamientos donde cada hinchada ya sacaba sus propias conclusiones acerca del rendimiento de cada jugar y las decisiones de los técnicos.
Te sigo a todas partes
Como fue costumbre durante toda su estadía en Tandil, realizó su entrenamiento en el predio del Banco Provincia donde una multitud esperó día a día al equipo y, sobre todo, a su técnico quien fue la estrella de esta pretemporada luego de esperada vuelta después de varios años.
Las sensaciones de la hinchada se manifiestan a través de sus cantos alentando al equipo pero sin desaprovechar la oportunidad para recordar a sus primos.
Uno de los fanáticos más fervientes fue Hugo Vargas, el encargado de vender gorros, banderas y casacas de Boca quien trabaja en Tandil desde la primera vez que vino el equipo,  hace cinco años. El es de Tucumán pero vive en Buenos Aires y hace 30 años que está en este oficio; pero no sólo lo hace para ganarse la vida sino que se considera un ferviente fanático que sigue a Boca por todo el país.
“Yo lo que tengo es amor por la camiseta y por eso ya tengo los boletos reservados para ir a Mendoza, a Córdoba y después ya volvemos a las inmediaciones de la Bombonera para seguir con este negocio”, expresó Hugo. Y añadió que los años ya le están marcando un límite pero que el amor por su equipo hace que sea un orgullo seguir atendiendo a la gente,  sobre todo le emociona que el 90 por ciento de la gente que le compró algo, eran personas que vivían fuera de la ciudad.
Particularmente eso es lo que se vio en los que se acercaban al predio de entrenamiento, tal es el caso de Ariel quien vino con su familia desde Rawson, Chubut. Sus vacaciones comenzaron a fines de diciembre en el norte de la Provincia de Buenos Aires y volvieron a Tandil sabiendo que Boca se estaba entrenando acá y con la ilusión de ver por lo menos por un rato a su equipo.
Otros que estuvieron en la cita fueron los chicos de la peña de Boca de Azul quienes conformaron una comitiva que llegó al centenar. Con la excusa de que están cerca, “hacemos este sacrificio y nos hicimos una escapada para venir a ver al equipo porque el sentimiento es único”, detallaron. El fanatismo de esta peña es tal que María Luz y Emilio viajaron con sus dos perros caniche toy vestidos para la ocasión y tratando de superar “esta sensación inigualable” que sienten por la camiseta.
La fiesta millonaria
Luego de varios años sin realizar su pretemporada en Tandil, River volvió para revolucionar la ciudad desde el mismo momento en que el micro pisó la ruta 226 y 30. Esta necesidad de sus hinchas por ver a sus jugadores como en los viejos tiempos, llevó a que cada entrenamiento de River sea una verdadera fiesta tanto para el plantel como para el público que lo acompañó fervientemente. Y mucho tuvo que ver el programa radial “Desde La Cuna” y su conductor Marcos Carrillo quien día a día alentaba a los fanáticos a acompañar al equipo de Ramón Díaz y sobre todo a él, quien también fue figura de este equipo de River que lo esperaba desde hace tiempo.
Pero la fiesta millonaria no sólo quedó en la multitudinaria bienvenida y a lo largo de toda su estadía en Tandil sino que la convocatoria se renovó en cada entrenamiento creando un ambiente familiar y de fiesta permanente. Este fue el caso del último entrenamiento antes del superclásico, donde estuvo colmado de fanáticos de la ciudad, de la región y del país que llegaron para ver a este equipo y quienes auguraron una buena pretemporada y un mejor comienzo de torneo.
Toda la familia fue parte de esta fiesta que se llevó a cabo con muchos cánticos para los jugadores, el técnico y los infaltables para los hinchas de Boca. Uno de estos casos es el de Carlos que fue con su familia completa y quien expresa fervientemente el orgullo de poder tener nuevamente al equipo en Tandil y “poder venir con toda la familia a esta fiesta. Es una emoción terrible ser del más grande”, auguró. Quien también tuvo esa misma sensación fue Federico quien se autodefine como hincha de River de toda la vida y quien está disfrutando con la familia con una sensación de extrema felicidad de que la gente de Tandil venga a apoyar al equipo.
Por su parte, Miguel se acercó con una tremenda emoción junto a su mujer y a sus cuatro hijas mujeres: “no tuvimos hijos varones pero vinimos con las cuatro nenas. Yo no las obligo a ser de River pero en casa no somos de otro cuadro así que no tienen mucha opción”. Además añadió que “la sensación es única y no se puede describir: la cantidad de gente que viene, el ambiente familiar, la tranquilidad, es algo que no se puede explicar”.
Por último, otros fanáticos dijeron emocionados que “a River se lo lleva en la sangre y que acá está demostrado quien es el más grande” y se advirtió que han ido a los entrenamientos y siempre está colmado de gente. “Ramón es un técnico ganador y vamos a ganar lo que sea”, concluyó.
La fiesta se sintió y los hinchas tanto de Boca como de River están más que emocionados y satisfechos con la presentación de sus equipos en Tandil. La emoción fluye y la expectativa por la vuelta para el año próximo ya se siente en cada una de las hinchadas. Habrá que aguardar si las rutilantes visitas repiten lo que fue, sin dudas, un hito para la ciudad de las sierras que ahora también, respira más que nunca la pasión del fútbol que sólo Boca y River saben transmitir.

Nota del Eco de Tandil

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