¿Qué ocurriría si los Kirchner
adelantan su salida del poder? Los últimos discursos de Cristina tuvieron mucho
de despedida. El tono general, su empeño por hacer balances, la insistencia con
cuestiones (DNU) que, bien sabe, desatan polémicas feroces, son más propias de
alguien que está de salida que de un mandatario que tiene casi dos años por
delante. Si algo sabe el kirchnerismo es dar un paso al costado. Aunque
gobierna en las sombras, Néstor fue uno de los pocos presidentes que le dijo
“no” a un segundo mandato. El hecho de que se trate de un matrimonio nos hace
olvidar la cuestión fundamental: el hombre tomó el riesgo de hacerse a un
costado en su mejor momento (todos sabemos que lo hizo para volver pero igual
fue audaz). Cristina parece estar desplegando una estrategia que puede
resumirse así: “no me dejan gobernar”. Y por varios motivos es una estrategia
inteligente. Primero, la oposición cae en todas y cada una de las trampas que
les ponen. Tan así es que, frente a los acreedores internacionales (lo que
influye sobre nuestra imagen internacional), Cristina levantó puntos y la
oposición los perdió. ¿Imaginaban ese escenario hace unos meses? Segundo, a
quien menos le conviene terminar su mandaro es a los Kirchner. Si se van hoy,
no serán Perón pero tampoco De la
Rúa. Más que un signo de histeria, la división entre el país
real y virtual que tanto le gusta a Cristina, puede ser una manera de preparar
no sólo el presente, sino el futuro. ¿Se imaginan el impacto de una salida
adelantada? Los Kirchner tienen una gran ventaja: saben que la oposición es tan
“mala” como ellos. Así que lo único que les queda es ponerlos frente a la
disyuntiva de ponerse a la altura de las circunstancias o tirar todo por la
ventana ejerciendo una actitud egoísta e irracional. Obviamente, saben que
optarán por lo segundo. Antes de seguir con esta locura institucional,
deberíamos preguntarnos: ¿Estamos preparados para seguir sin los Kirchner? En
una de esas, parte de la sociedad está haciendo grandes esfuerzos para
desalojar a unos inquilinos que ya decidieron partir. ¿Resultado? La historia
pensará que los sacamos. Cualquier parecido con el 55 no es pura coincidencia.
Yo creo que estamos atrapados. Por un lado tenemos un Gobierno prepotente que miente y patotea a todo el mundo y por otro hay una oposicion que no se le cae una idea. Lo unico que le importa es llegar al poder sea como sea.
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