sábado, 18 de mayo de 2013

Videla murió como debía, por Mempo Giardinelli


La noticia de la muerte del dictador, que fue dueño de vidas y destinos durante los años más crueles de la historia argentina, no deja de ser conmovedora. Pero no por piedad, ni por alegría –ninguna muerte produce alegría a una persona sana– ni porque él vaya entrar a relato alguno de la Historia por la puerta grande.

En realidad lo que Videla está produciendo a la hora de su deceso me parece que es simplemente la ratificación del rumbo que ha tomado la democracia en nuestro país, independientemente y en contrario del horror que este hombre ascético y trastornado sembró hace más de tres décadas. Videla muere en la cárcel y ésa es la primera y enorme constatación de este rumbo.

Costó muchísimo, es verdad, como también lo es que la justicia una vez más llegó tardía. Pero llegó. Y Videla no murió rodeado de parientes ni amigos ni lameculos, sino en el solitario frío de la madrugada carcelaria y posiblemente asistido por un cura del penal y acaso el médico de guardia. Y también, es presumible, ante la gélida mirada de algunos jóvenes guardiacárceles.

Esto es: Videla no murió en el poder como muchos de su especie. Videla no murió linchado por el pueblo alzado y vociferante mientras derribaba sus estatuas. Videla no murió en un exilio dorado ni protegido por potencias imperiales, ni en una cómoda capital europea.

Y además, como bien dice mi amigo Carlos desde Posadas, en un mail urgente, Videla “no muere mezclado entre nosotros como si nada hubiera pasado”. Y eso es tan cierto como grandioso.

Subrayo la idea de que en esa fría madrugada del que los argentinos llamamos Mes de la Patria, este hombre que tuvo en sus manos la suma del poder público y firmó decretos ominosos; que fue honrado por injustificables jerarquías religiosas y mimado por empresarios y gobiernos extranjeros, ahora muere por el simple e inapelable paso del tiempo, en una cárcel donde la democracia le dio todas las garantías que él y sus socios y sus esbirros les negaron a decenas de miles de compatriotas.

No hay nada para celebrar, es verdad. Pero por un momento los argentinos tenemos el derecho, y yo diría que hasta el deber, de sentirnos profundamente orgullosos.

Porque a Videla no se le aplicó la pena de muerte, ni fue lapidado ni vengado ni escarnecido. Simple y maravillosamente fue juzgado y condenado. Apeló y las condenas fueron ratificadas. Y no sólo por la Justicia, sino también por la silenciosa y contundente mirada de cuarenta millones de sus paisanos. O sea una inmensa mayoría que desde luego no puede ser unánime, porque la voluntad de los pueblos nunca es unánime y porque la naturaleza humana se compone también de miserables, resentidos y necios. La democracia, que hoy es lo que yo creo que debemos celebrar, también a ellos los contiene.

A la hora de la muerte de este ser inferior, este sujeto despreciable y despreciado que fue incapaz, incluso y hasta el último minuto, de arrepentirse y de pedir perdón, pienso y propongo honrar el futuro que despunta para nosotros, argentinos y argentinas. Porque la muerte de Videla es el símbolo impecable del final de una época y el advenimiento de otra, más allá de las turbiedades y trapisondas que los demócratas debemos soportar, no sin estoicismo, en nuestra actualidad cotidiana.

Desde hace miles de años ese libro sagrado que es el Talmud viene enseñando al pueblo hebreo, pero también a todos los otros pueblos del mundo, que la Memoria es el camino de la Verdad, y la Verdad es el camino de la Justicia.

lunes, 13 de mayo de 2013

Glifosato: fumigando en la Plaza Independencia (pleno centro) en el Tandil Soñado del Lunghismo




Comentarios de Pedro Ingratta en el Facebook, junto a la foto que se publica: 
  • Juan Pedro Ingratta Nadie puede negar que el clima político esta sumamente enrarecido por decirlo de alguna forma! Y Tandil no ha de ser la excepción....Se informo en las redes sociales que se están fumigando nuestras plazas con este poderoso y peligroso toxico, que ademas esta prohibido dentro de zonas urbanas ! De ser cierto, de ser verdad , El doctor Miguel Angel Lungui , máximo responsable como Intendente, es sencillamente un Criminal de Lesa Humanidad ! Sera que "Gato Manco" es la reencarnación de Josef Mengele ?
  • Juan Pedro Ingratta Listo !!! confirmado !! La Bestia de Bonadeo el que dio la orden, contesto politicamente , con evasivas y amparándose en decretos municipales ! Lo que equivale a decir, que fumigo con "Roundup" aunque el Municipio nunca lo haya adquirido según dijo !!! es decir o se lo donaron o lo compraron en "Negro", pero que fumigaron con Roundup, fumigaron, ademas lo confirmo el empleado municipal, que por ignorancia de desconocer lo letal que es ese producto, eficientemente fumigaba los canteros sin ningún tipo de protección !!! Y esto ya solamente es gravisimo, porque estos inconscientes que nos gobiernan, son totalmente desaprensivos con nuestros empleados municipales, y les imponen tareas sumamente peligrosas y sin ningún tipo de protección ! y cabe una ultima pregunta ...Donde esta ese barbudo sindicalista que no sale al cruce a defender los obreros de su gremio ? y si es que es verdad su discurso !!!!

domingo, 12 de mayo de 2013

Seguridad en Tandil: radicales, kirchneristas y la triste levedad de no ser...


"A la hora de poner en marcha las herramientas, también resulta curioso que buena parte de la inversión (botones antipánico, por caso) iría a parar a barrios de clase media, media alta, cuando la realidad indicaría que quien más sufre la inseguridad es el que menos tiene.

“Son los que pueden pagarlos”, responden sin más, marcando una clara distinción entre vecinos de primera y de segunda.
El mensaje es más o menos claro. No es lo mismo un asalto a una familia de “apellido” que a “muertos que no le interesan a nadie”. Sino, no se entiende porqué el pediatra va personalmente a visitar y mostrarse solidario con una familia conocida que sufrió un atraco y ofrece instalarle una cámara en la cuadra, mientras que a otra a la que le mataron al ser querido, a sangra fría en una pelea, le envía a un emisario a dar la cara, y en última instancia, al chofer.
Se trata entonces de prioridades y sensibilidad, pero también de gestos, sobre los cuales el lunghismo no está dispuesto a cambiar porque forma parte de su esencia, de su ideario." ( editorial de la edición del domingo del Eco de Tandil)



Parece ser que no es el Observador el único que crítica al Lunghismo. En este tema de seguridad, donde durante diez años se hicieron los "otas", ahora a pocos meses de las elecciones de medio término, lanzan una bateria de medidas para atender las demandas crecientes de la sociedad tandilense. 
Pero al viejo estilo, y único, de este radicalismo travestido, atienden a su clientela electoral, importandole poco el resto de los vecinos del Tandil Soñado. Que vamos a hacer: es lo que hay. Mientras el kirchnerismo - expresión dominante dentro del justicialismo local- no aprenda a leer la realidad correctamente, vamos camino a seguir con este vecinalismo peculiar que representa el Pediatra y su troupe de seguidores con base en Mitre 555.
Lamentablemente, todo lo que se especula y habla no lleva a la oposición a nada positivo-salvo la baja en la edad de los posibles postulantes a cargos electivos-, porque no logran entender que lo que sirve en el ámbito nacional no precisamente sirve en Tandil. Por eso tenemos un gobierno local que no responde a ningún canón nacional, sea de derecha o provenga del tronco radical, del cual proviene. Es peculiar, como es la idiosincracia del tandilense medio. 
Y esto es tan cierto como el silencio del mandamás local cuando se abrió el debate en el comite radical después del encendido discurso del actor Brandoni y su perorata de monaguillo. Los seguidores del Jefe no entendieron una jota de ese sonoro silencio, e insistían en que hablara, sin reparar que hace unos pocos días salto a la luz pública, entre otras custiones, el caso del cabarulo Ekeko. 
Y Brandoni repartiendo agua bendita en el comite, sin tener ni idea de lo que pasa en la localía con la moral, la ética, la decencia y otros sermones que suelen repetir los radicales como loro desde hace muchisímo tiempo, sin explicar, por ejemplo ¿ que hizo con los 60 millones de dolares el lenguarás Sanz cuando fue interventor en Corrientes ? ¿ o los subsidios a los integrantes de la CCC para que hagan de fuerza piquetera del lunghismo tandilense?. 
Por estos caminos recorremos las callecitas de la Aldea Serrana en estos tiempos de radicales defendiendo a Clarín, quien les echó sin anestesia al mejor presidente que tuvo el radicalismo en este periodo democrático: Don Raúl Alfonsín, y una  dirigencia opositora que no escucha a los que algo saben del pueblo y sus meandros sociales y políticos, y siguen metidos en esquemas ideológicos que en Tandil chocan con la realidad.  

(publicado en el blog Desde El Morisco)

martes, 7 de mayo de 2013

Evita siempre presente en los trabajadores (natalicio 7 de mayo de 1919)


"¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actríz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es un cuchillo sin filo."
Eduardo Galeano , Memorias del Fuego , México, Siglo XXI, 1990.Evita siempre presente en los trabajadores
Eva había nacido en Los Toldos, Provincia de Buenos Aires el 7 de mayo de 1919, hija de Juan Duarte y Juana Ibarguren. La precedían cuatro hermanos Elisa, Blanca, Juan y Erminda.


Su padre había llegado a esa localidad al comienzo del siglo XX y arrendado el campo de La Unión. Pertenecía a una familia de la burguesía de Chivilcoy, militante conservador y patrón de estancia, fue nombrado suplente del Juez de Paz en 1908.

La situación de la familia se complicó con la muerte de duarte el 8 de Enero de 1926, como consecuencia de un accidente automovilístico en Chivilcoy.

A los ocho años Evita comenzó su escuela primaria, cursando en Los Toldos primero y segundo grado. El tiempo de ocio y juego transcurría trepando árboles, escudriñando la naturaleza, envuelta en disfraces caseros que la convertían en aquello que su imaginación le sugiriera. Había pocos juguetes comprados en una época que la familia conoció las vacas flacas.

Según un relato de una sus biógrafas Noemí Castiñeiras, cuando llegó el año 1930, doña Juana decidió partir con su ’tribu’, así la llamaba, buscando mejores posibilidades en la cercana localidad de Junín y Evita fue inscripta en la escuela No. 1 ’Catalina Larralt de Estrugamou’, en tercer grado.

Eran amigos de la casa de doña Juana, el mayor Alfredo Arrieta, jefe del distrito militar, José Alvarez Rodríguez, rector del Colegio Nacional y su hermano, el doctor Justo Alvarez Rodríguez. El primero se casaría con Elisa y el último con Blanca.

Pasión por el arte

Los juegos teatrales de los años toldenses empezaron en Junín a tomar forma más reales. Años después dirá Eva Perón en ’La razón de mi vida’ que ’siendo una chiquilla, siempre deseaba declamar. Era como si quisiese decir siempre algo a los demás, algo grande, que yo sentía en lo más hondo de mi corazón’.

Participaba en los actos culturales y teatrales del colegio nacional local, en los actos del cine del pueblo, de las audiciones radiales y de las colecciones de fotos de artistas. Quería ser actriz. Por eso decidió viajar a Buenos Aires a pesar de la oposición de su madre, que finalmente la llevó a la gran urbe, dejándola en casa de una familia amiga, los Bustamante.

Fueron años difíciles para Evita, de miseria, trabajo y esperanza. En 1945 alcanzó la tan ansiada denominación de ’estrella’, y señalará en un reportaje concedido a la revista ’Radiolandia’: ’No soy como quieren hacerme aparecer aquellos que no perdonan nunca el que una mujer joven llegue a una posición destacada, una advenediza. Tengo más que cinco años entregados de lleno al culto de esta vocación firmísima que en mi es el arte. Un lustro de sinsabores, de inquietudes nobles, que conoció la incertidumbre de los momentos adversos, como supo también del halago de las horas felices’.

Los dos terremotos

La Argentina asistiría a dos terremotos, uno sísmico y otro político. El 15 de enero de 1944, un terremoto destruyó el noventa por ciento de los edificios de la Ciudad de San Juan. Murieron siete mil personas y quedaron doce mil heridos. El 22 de enero se realizó un festival en el Luna Park a beneficio de las víctimas del terremoto, Eva Duarte y Perón comenzaron una relación que presentarían socialmente en la función de gala del Teatro Colón, el 9 de julio del mismo año.

Evita tenía en esa época tres programas en radio Belgrano: a las 10:30, ’Hacia un futuro mejor’; a las 18:00, encabezaba el elenco del radiodrama ’Tempestad’; y a las 20:30, ’Reina de reyes’. Fue elegida presidente de la Agrupación Radial Argentina, entidad gremial de la que figuró como fundadora en 1943.

Pero iba a producirse un segundo terremoto, el 17 de octubre de 1945, cuando sectores de la nueva clase trabajadora argentina, surgida al calor de las migraciones internas y de la acción de Juan Perón, generarían un movimiento popular de base social obrera: el Peronismo.

En su libro ’Historia del peronismo’ Evita, clarificó la cuestión cuando calificó a Carlos Marx como ’jefe’ del movimiento obrero internacional y acotó que se había equivocado, sin embargo en su ’antirreligiosidad’ ya que dijo, ’no hay nada más popular que la religión’ que ’no debe confundirse con el clericalismo’.

La acción pública de Evita fue meteórica y junto a su liderazgo de masas donde calificaba en duros términos a la ’oligarquía’ y al ’imperialismo plutocrático’ resaltaba a sus ’descamisados’ y ’grasitas’.

Decía que ’’el hambriento no puede esperar’ y se abocó a asistir a los pobres en todas sus necesidades. La Fundación Eva Perón, creada en 1949, encarnó de manera orgánica una política solidarista y asistencial: repartió juguetes, remedios, ropa, alimentos, creó hospitales, escuelas, centros de esparcimiento, colonias de vacaciones, organizó campeonatos de fútbol y de otros deportes, entre otras actividades.

A diferencia del mero asistencialismo creó albergues para mujeres pobres del interior del país, para madres solteras y para mujeres desplazadas de sus hogares por la violencia familiar. Creó escuelas-talleres para enseñar a la mujer tareas comunes al hogar y al trabajo industrial. La ayuda social llegó también al extranjero, la Fundación Eva Perón envió comida y medicamentos a Italia, España y el Estado de Israel.

El voto femenino

Preocupada por las cuestiones relativas a la mujer logró que se anulara en el vetusto Código Civil la calificación injuriante de ’hijos adulterinos’, ’hijos sacrílegos’ e hijos putativos, un anacronismo de la época. Hizo realizar una encuesta sobre el estado de la familia trabajadora que sería utilizada en noviembre de 1954, por la diputada Delia Parodi, para fundar el proyecto peronista que estableció el divorcio vincular.

Lo más trascendente en materia de género fue la incorporación de la mujer a la vida cívica, estableciéndose en 1947 mediante la ley 13.010 el derecho al voto y a ser candidatas para las mujeres. En 1952, veintitrés diputadas y seis senadoras ocuparon bancas en el Parlamento.

Decía Evita: ’Todo absolutamente todo en este mundo contemporáneo ha sido hecho según la medida del hombre. Nosotras estamos ausentes en los parlamentos. En las organizaciones internacionales. No estamos ni en el Vaticano ni en el Kremlin. Ni en los Estados mayores de los imperialismos. Ni en los grandes consorcios. Ni en la masonería ni en las sociedades secretas. No estamos en ninguno de los grandes centros que constituyen un poder en el mundo’ (’La razón de mi vida’).

Evita dijo al inaugurarse la sección judía del Partido Peronista denominada OIA (Organización Israelita Argentina) que: ’el antisemitismo ha sido obra de la oligarquía’.

En la crisis argentina, peronistas y antiperonistas no se dieron cuartel, como parte de la lucha de clases que actuó subterráneamente durante una década de gobierno popular.

Evita fue testimonio de una época y trasciende en su corta vida por sus valores más positivos. En su muerte no halló descanso y su cuerpo fue profanado por la barbarie. Pero su recuerdo y el de su lucha han signado a la conciencia popular y se proyecta hacia el futuro. Falleció el 26 de julio de 1952 a los treinta y tres años.

La potencialidad movilizadora de la acción social, que caracterizó el despliegue político de Eva Perón, partía de ideas-fuerza que se transformaron en conciencia colectiva.

Su reconocimiento intuitivo de las clases populares, su intermediación, testimoniaron la efectividad de su rol público y ningún mito, por más poderoso que sea, puede alcanzar el reconocimiento de las masas como ocurrió con ella.

A los 26 años, esa mujer salió a encontrarse con la historia y en los siete siguientes -su fallecimiento se produjo el 26 de julio de 1952- escribió una página de vida para no olvidar.

Trascendió a su época

Odiada y amada, algunos ahora intentan relegarla en el recuerdo silencioso - justamente a ella que fue todo ímpetu y atrevimiento-, transformarla en estatua explicando que fue producto de una época. Como si cada tiempo no tuviera causas particulares y solamente muy pocos hechos alcanzaran la perspectiva de la historia. Eva Perón trasciende su época para convertirse no en un mito o parábola sino en paradigma de la justicia social concreta.

En los años setenta, Evita fue reivindicada por la nueva generación, a despecho de los políticos profesionales, incluidos los justicialistas: “Si Evita viviera, sería montonera...” atronaba la militancia juvenil que protagonizó el Luche y Vuelve que permitió el retorno de Perón a la Argentina tras 18 años de exilio.

Con sus aciertos y errores, Eva Perón desarrolló una meteórica campaña a favor de los necesitados. No se trató de la caridad como lo entendían aquellas damas de beneficencia dirigidas por la marquesa pontificia María Jacinta Harilaos de Olmos que trataba de paliar la miseria con paños fríos. La obra de la Fundación Eva Perón todavía no ha sido estudiada en su magnitud. Hay algunos apuntes dispersos en el tomo I del libro de Otelo Borroni y Roberto Vacca, titulado La vida de Eva Perón. Testimonios para su historia de 1970, tomo único porque las condiciones imperantes de la época obligaron a los autores a no publicar la continuación de la obra.

Aquella acción de Evita partía de un reconocimiento espontáneo de los nuevos movimientos sociales no encuadrados en partidos políticos ni sindicatos, ni contemplados por otras instituciones y grupos de interés. Mujeres, niños, jóvenes, ancianos, enfermos, ocuparon la actividad de la Fundación, que llegaba a donde los organismos del Estado no alcanzaban. Fue una forma de gestión popular basada en el principio de solidaridad y no en el de caridad. Alentaba el desarrollo de la persona humana antes que el asistencialismo. Promovía el crecimiento material y espiritual para completar un tipo de desarrollo político-social. No era una ayuda momentánea para desalentar la rebeldía, sino que apostaba a la esperanza para un mundo mejor.

Partía de un antiguo principio cristiano sostenido ya en la Baja Edad Media, que ’los pobres son siempre acreedores de los ricos’. Pero se necesitó del genio y la fuerza de voluntad de Eva Perón para que los nobles principios no se transformaran en letra muerta y, por el contrario, constituyeran una fuente inagotable de vid


sábado, 4 de mayo de 2013

REPORTAJE A PAULO FREIRE por Susana Villarán, Gloria Helfer y Manuel Iguíñiz



¿QUÉ COSAS PERMANECEN COMO CERTEZAS?
Entrevista a Paulo Freire por Susana Villarán, Gloria Helfer y Manuel Iguíñiz realizada en la televisión peruana y posteriormente publicada en Tarea. Revista de educación y cultura, núm30, Lima, diciembre de 1992. En, p.213-220
(…)

Susana Villarán:
Hay algo que me llamó la atención desde la primera vez que leí tus escritos y que ayer volví a leer en la Pedagogía del oprimido: que hay mucha violencia hoy en día en nuestro país; estamos viviendo un momento de extrema violencia y de una violencia que a veces supera nuestra capacidad de resistir y de comprender. Es la oposición entre sectarismo y radicalidad. Yo quería que dijeras algo a este pueblo, a nuestro país, a nosotros, a mí, a todos los que estamos viviendo esta búsqueda de radicalidad, pero que estamos luchando contra el sectarismo, que hoy en día está encarnado tal vez por uno de esos grupos más criminales que la América Latina y el mundo ya han conocido. ¿Qué nos puedes decir sobre esto?

Paulo Freire:
Tú sabes que concuerdo contigo. Ahora, en este libro que estoy terminando sobre la Pedagogía del oprimido, dediqué algunas páginas a esta cuestión de lo nuevo, a la radicalidad y al sectarismo. Ahora soy todavía más radical, estoy más distante de cualquier posición sectaria, considero destructivo el sectarismo.
El sectario es un enfermo, es un caso absolutamente patológico, es la distorsión de la realidad.
No es posible concebir este comportamiento en término de normalidad psíquica. No es posible que en un estado de normalidad alguien se arrogue tal derecho de juzgar, de sancionar al mundo, como el sectario se arroga. El sectario no tiene un milímetro de capacidad para convivir con el diferente, y esto no es normal.
Para mí, una de las construcciones que tenemos que enfrentar es esta virtud fantástica, la cual no es solamente una virtud teológica, sino revolucionaria, que es la virtud de buscar la unidad en la diversidad.
El sectario es incapaz de vivir cinco minutos con una persona que piense diferente a él. Esto es absurdo, es realmente enfermizo.
Como educador y político –porque como educador yo no podría dejar de ser político-, en mi país soy militante de un partido progresista que, para los sectarios, no lo es. Es un partido de los trabajadores, un partido que tiene sueños ideales socialistas, pero que, para los sectarios, traicionó a la revolución.
A nosotros nos parece que somos revolucionarios, y no hay por qué no decir la palabra: somos revolucionarios, pero no somos sectarios, aunque también tengamos, entre nosotros a personas sectarias.
Yo haría una especie de llamado a todos los jóvenes que me escuchan para que cuenten hasta diez antes de tomar una posición sectaria. Radicalicen –esto es otra cosa-, pero jamás se entreguen a la locura, porque eso los frena, los separa de la historia.
Distorsionar la realidad histórica es una enfermedad que les da a aquellos que sufren nla convicción de que son dueños de la verdad y, que no hay una posición individual de la verdad.. Que esa gente medite para reconstruirse como revolucionarios.

Gloria Helfer:
(GH): ¿Y en cuanto a la radicalidad?

PF: La radicalidad, al contrario, se nutre precisamente de una posibilidad extraordinaria de convivir con el contrario, de aprender con el diferente, de hacer esfuerzos.
La radicalidad no significa que yo no acepte discutir con el oponente, con auqel que es contrario a mí. NO significa que yo ceda a las posiciones contrarias; significa que incluso estando contra él, reconozco también su derecho a expresarse.
Para mí, ese respeto a la diferencia identifica, reconoce a la persona radical. Es aquella que va hasta las raíces y después vuelve con la fuerza de las raíces, pero rebasa sus límites. El radical jamás se atribuye así mismo la posesión de la comprensión del mundo. Para el sectario, solamente él es infalible; para el radical, puede ser que haya otras verdades.

Gloria Helfer:
En esta situación sobre la cual estamos hablando, tan terrible, háblenos de sus sueños y de las esperanzas. ¿Cómo es la esperanza en estos momentos?

Paulo Freire:
A veces parece difícil tener esperanza en momentos difíciles de la historia, pero es exactamente en esos momentos cuando la esperanza hace falta.
Ayer por la noche dije que una esperanza sin compromiso, una esperanza que simplemente es lírica, resulta en nada. Hay que tener esperanza viviendo, tiene que ser una esperanza militante. Necesito militar mientras espero un futuro diferente.
Los tiempos de crisis son exactamente los tiempos en que tenemos que estar esperanzados. Insisto y digo a los educadores jóvenes de este país, como hombre experimentado que vivió momentos de mucha dificultad: individual, política, socialmente en el país, históricamente, que jamás me permití no tener esperanza, porque la muerte de la esperanza, en muchos sentidos, ¡es nuestra propia muerte!

Redacción Popular

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