miércoles, 2 de abril de 2008

Cortes de ruta: no todo es lo mismo

Por Roberto Gargarella (#)

Hay en la discusión sobre los cortes de ruta una triste superficialidad, casi de niños, que lleva a que muchos sostengan la idea de “si los otros pueden, entonces yo también” (“si a los demás les toleran el corte de ruta, entonces no me digan nada por el mío”). La pretensión es errónea: el derecho no sanciona, por caso, el “hurto famélico” (no pena al hambriento que roba un pedazo de pan), pero eso no justifica que otra persona, bien alimentada, robe comida y diga “a mí tampoco me castiguen.” Del mismo modo, el derecho excusa el homicidio en defensa propia, al tiempo que condena al simple homicida, aunque éste diga: “Si al que mató en defensa propia no lo sancionaron, ¿por qué a mí sí?”. Simplemente, no todo es lo mismo. En el caso de los cortes de ruta, el error (más que error suele ser una falta de respeto, que ha venido acompañada por inaceptables expresiones racistas) consiste en equiparar el accionar de algunos grupos piqueteros, como –pongamos– el de los desocupados de Mosconi o Tartagal, con el que hoy lleva a cabo la “gente del campo.” Y se trata de casos diferentes, que deben ser tratados de modo diferente. Es un error pensar que las acciones de distintos grupos se igualan por el simple hecho de que recurran al mismo instrumento (“piquete”, “cuchillo”) para llevarla a cabo. Sostengo desde hace años que el derecho debería tomar una posición menos hostil de la que ha solido tomar frente a los cortes de ruta producidos por algunos grupos –típicamente, desocupados–. Cuando muchos jueces, con absoluta soltura y brutalidad, decían “aquí sólo importa que estos manifestantes cortaron una avenida y eso es un delito”, fue necesario señalar que en tales situaciones solía haber otros derechos en juego, que tales derechos eran demasiado importantes y que esos derechos ignorados por los jueces podían exigir una revisión de su sentencia. Según entiendo, el derecho debe tomar en cuenta fundamentalmente dos criterios al momento de decidir en tales situaciones de protesta. Primero, debe prestar atención a la gravedad del derecho afectado (el derecho que da razón a la protesta). Segundo, debe examinar qué alternativas razonables tiene el grupo que protesta para hacer conocer a los demás –y especialmente a las autoridades públicas– dicha afectación de derecho, y favorecer así el remedio de la situación que padece. Tales criterios nos permiten esquivar la tonta dicotomía entre “piquetes buenos-piquetes malos”, “piquetes que me gustan-piquetes que no”. Por ejemplo, en lo personal, suelo simpatizar con una mayoría de los reclamos que presentan los estudiantes secundarios. Sin embargo, eso es diferente de decir que el derecho debería evaluar los cortes de calle de los estudiantes con la misma vara que los cortes producidos por desempleados empobrecidos. La gravedad de los derechos (sociales) que se violan en el último caso y la carencia de medios institucionales para remediar su situación, por parte de estos desempleados (algo probado por la prolongación de su situación de miseria, en un país constitucionalmente comprometido a asegurar a todos derechos sociales básicos), tornan menos reprochables estas últimas acciones que las primeras. Dicho esto, es muy importante agregar algunas aclaraciones. Primero, ¡lo expuesto de ningún modo significa que los estudiantes secundarios deben ser procesados o encarcelados! En absoluto: hay muchas formas de advertencia, reproche o amonestación (y eventualmente excusa) en las que podría pensarse. Segundo, lo dicho tampoco significa que los desempleados puedan protestar de cualquier modo, en cualquier caso: otra vez, importará conocer, siempre, los detalles del caso. Tercero, tampoco se infiere que los automovilistas no tengan derechos. No, lo que se afirma es lo opuesto: los jueces no pueden actuar como si sólo ellos los tuvieran. ¿Se dirige todo lo anterior a decir que los grupos que protestan en nombre del campo no tienen derecho a protestar porque son “ricos” o porque el Gobierno tiene razón? En absoluto. Por un lado, no es nada obvio que el Gobierno tenga razón y mucho menos que con sus acciones se haya convertido en acreedor de la confiabilidad colectiva. Por otro, los sectores allegados al campo –como cualquier sector que se sienta afectado por medidas de gobierno– tiene un obvio derecho a protestar, aunque la protesta tenga que ver (como en este caso) con su exclusivo autointerés por ganar cada vez más dinero. El hecho de que alguien proteste en nombre del interés propio (contra lo que suele decir la derecha frente a las protestas de los pobres) no desvirtúa el derecho a la protesta, sino que le da contenido. El punto es que no todas las protestas son equiparables ni se encuentran igualmente justificadas, ni merecen el mismo amparo jurídico. Finalmente, quienes defienden al campo deben ser obviamente protegidos en su derecho a protestar, aunque no merezcan ser igualmente excusados, desde un punto de vista jurídico, en caso de afectar, como hoy lo hacen, los derechos de terceros: ellos cuentan con innumerables medios alternativos –menos dañosos para los demás– para hacer visibles sus demandas y atendibles sus reclamos. (#) Doctor en Derecho, profesor de Derecho Constitucional (UBA-UTDT).

Publicado el Martes, 01 de Abril de 2008, en Página12

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Una guerra sin sentido, o mejor dicho con un sentido totalmente opuesto al de defender nuestra soberanía, centenares de chicos murieron con la idea de “Defender la Patria” inculcada por el Gobierno de Facto que dominaba en esa epóca, ya que veia su ocaso de poder en el país mando a la masacre a jóvenes que no sabían en su mayoría disparar las “ballonetas” que tenían. 12.000 hombres (la mayoría conscriptos) fueron a enfrentarse con 28.000 soldados entrenados sumando además todo su poderío armamentista (110 navíos, de los cuales 33 eran de combate. También llevó 38 aviones de combate, así como un centenar de aviones y helicópteros de apoyo). Francia, principal productor de los misiles exocet, proveían de estos a la Argentina, pero Inglaterra obtuvo de Francia los códigos de desviamientos de estos misiles, y via radar utilizaron los misiles en contra de Argentina. Ningún misil comprado por Argentina pudo dar en blanco enemigo.

Sin olvidarnos que los ingleses recibieron apoyo estratégico y militar de Chile, Uruguay y Brasil, de los Miembros de la Otan, de Francia, Alemania y como si fuera poco de los EEUU, brindándole las imágenes satelitales de las tropas Argentinas.

hernandavos.com.ar/000/2-de-abril-de-1982-la-guerra-de-malvinas-enluto-a-la-argentina/

viernes, 28 de marzo de 2008

ACERCA DEL LOCK OUT DEL CAMPO

NOTA: RESCATAMOS UNA INTERESANTE CHARLA SOBRE EL PROBLEMA DEL AGRO, EN ESTE MOMENTO DE CONFLICTO CON EL CAMPO. ES IMPORTANTE RESALTAR QUE LA DISCUSIÓN DE FONDO, TODAVIA NO HA VISTO A LA LUZ, ENTRE LOS ACTORES PRINCIPALES DE ESTA CONFLICTO. ESPERAMOS QUE A FUTURO PODAMOS ENRIQUECER EL DEBATE Y DEFINIR UNA POLITICA DE ESTADO SOBRE QUE MODELO AGROPECUARIO DEBE DESARROLLAR LA REPUBLICA ARGENTINA. UN APORTE MÁS PARA LA REFLEXIÓN.

UN CUESTIONAMIENTO AL BOOM DE LA SOJA, CON FUNDAMENTO.

El sabado a la tarde se llevó a cabo en el Micro cine del Teatro del Fuerte la interesantísima charla de Jorge Rulli sobre el actual modelo de producción que se instaló en el campo argentino a partir de la llamada Revolución Verde de los años 70 y el actual boom de la producción sojera.

Rulli representa al Grupo de Reflexión Rural y a la Red por una América Latina libre de transgénicos, y desde ese lugar cuestiona el modelo de monocultivo y de "agricultura sin agricultores" que viene imponiendo la producción de soja.

El modelo de Monocultivo de soja y la extensión de la frontera agropecuaria, ha ido barriendo los cinturones verdes que había en torno a las localidades. Hoy la soja está dentro de los pueblos inclusive, y las fumigaciones aéreas o con aparatos terrestres, han transformado en un infierno de cáncer y otras malformaciones a la vida de las personas que residen en las cercanías. En términos generales, todas las zonas del país, urbanas y periurbanas, y todas las localidades pequeñas, están cubiertas por una mancha de cáncer, malformaciones, abortos espontáneos y gravísimas deficiencias intelectuales en niños como consecuencia de los impactos de los agrotóxicos. Y esto es un crímen

La soja no es un alimento Humano

Para Rulli, existe la certeza que vincularía directamente a la exposición a los agroquímicos y distintos tipos de enfermedades. Por otro lado consideró extremadamente nocivo, que en muchos comedores escolares los niños sean alimentados por soja, a la que adjudica ser la causante de distintas enfermedades y malformaciones. “La soja no es un alimento humano, es un alimento para mamíferos con más de un estómago, y que lo pueden procesar, para que el organismo del ser humano acepte la soja, debe ser un adulto, porque tiene muchísimos inhibidores del calcio y las fitohormonas, por lo cual no puede ser asimilado.

Aunque considera difícil salir del sistema de agrotóxicos “porque la gente se acostumbró”, piensa que “habría que volver a un ciclo de agricultura sustentable, como la que había antes de la llamada revolución verde. O sea, en 1955, se instaló el INTA, para traer la revolución verde a la Argentina, y los chacareros abandonaron muchas prácticas que hoy sería difícil retoma, pero no nos quedan muchos otros caminos, si buscamos salir de este terrible flagelo.

Antes el chacarero era un hombre que sabía mucho, y ahora es alguien que vive en las ciudades y dá órdenes por un teléfono celular. La soja permite que el hombre no viva en el campo, y lo que nosotros nos proponemos es que vuelva. Ese es el objetivo. Pero si tenemos en cuenta de que por ejemplo hace poco un incendio de campo fumigado mató a todos los cerdos de una propiedad lindera, va a ser muy difícil. Es obvio que los hombres de campo saben esto. En Bariloche, se están construyendo alrededor de los lagos, propiedades millonarias, todas de sojeros de otras provincias, que quieren salir de sus áreas contaminadas, y se van al sur, donde todavía es posible ver una argentina como era años atrás en general, con pequeñas porciones de tierra y pequeñas producciones. En el resto del país, el paisaje se está perdiendo, porque Argentina se ha convertido en una republiqueta sojera, con lo que el país mantiene un sistema perverso de planes sociales, producto en muchos casos del desempleo causado por el mismo modelo. Una verdadera contradicción.

Los riesgos de un monocultivo

"Este país se ha transformado en un gran productor de soja, con 20 millones de hectáreas en expansión", diagnosticó Rulli. Es así como la producción llegó a Santiago del Estero y Tucumán, por ejemplo, pero a costa de eliminar vegetación autóctona y de fomentar el uso de más de 150 millones de litros de glifosato, que es el herbicida que acompaña a la soja transgénica "y liquida todo". "Donde se aplica va quedando el territorio sin árboles, sin malezas, ni biodiversidad, no hay liebres, ni perdices, ni monte nativo".

"Está afectada la vida del suelo, que está muerto, no retiene el agua, no hay tapiz vegetal y el agua corre por las napas, que están cerca de la superficie, el suelo no la retiene, no hay evapotranspiración porque no hay bosques. En invierno se hace el barbecho químico y la tierra queda esperando hasta producir soja de nuevo". A partir de este diagnóstico, las perspectivas son, para el ecologista, poco optimistas: "Hay un colapso hidráulico, un colapso alimentario, un colapso edafológico y va a haber un colapso comercial en cuanto se cierren los mercados o cuando cambie el precio internacional de la soja".

¿Qué pasaría si se quisiera cambiar la forma de producción? "No hay semillas propias -respondió Rulli- y el suelo debería esperar dos años; es muy difícil que la Argentina salga de esto".

En definitiva, apunta varias causas pero "fundamentalmente el modelo rural y la ineptitud de los dirigentes que es la consecuencia de ser un país forrajero. Un país forrajero tiene una conducción forrajera por no decir bananera..

Sobre la posibilidad de retornar a otras formas de producción, Rulli evaluó que "un país con Pymes industriales es un país con Pymes rurales, y eso implica volver a la chacra, a los mercados locales, a la variedad de producción. No tenemos ni lentejas, ni escobas porque el sorgo escobero no se hace más, no se siembra más batata y quebraron las fábricas de dulce. Es una locura. No es viable un país así .

Acerca de los biocombustibles

“La fiebre por la producción en escala de biocombustibles se debe a que el gas y el petróleo se están acabando y lo que queda no hay que dilapidarlo como se ha hecho en los últimos cien años. Gracias al uso desmesurado de los combustibles fósiles, especialmente por las sociedades industrializadas, el planeta está sufriendo un proceso de calentamiento que no tiene precedentes ya que, a diferencia de períodos de calentamiento planetarios anteriores, esta vez las altas temperaturas están provocando emisiones que son producto de las actividades humanas. La presión económica para seguir en el mismo paradigma de oferta y demanda que ha enriquecido a las grandes corporaciones y ha aportado muchos dividendos a los países desarrollados, hace que bajo la bandera del calentamiento global y el encarecimiento del petróleo, se busquen otras formas de producción de biocombustibles en escala económica.

El movimiento de los agronegocios hacia los biocombustibles, no depende solamente de la iniciativa privada, las corporaciones se sirven de las diagramaciones sobre la explotación agroenergética que están realizando Instituciones públicas transnacionales como la FAO, la Inter-American Institute for Cooperation on Agriculture (IICA) que responde a la OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial. La idea detrás del asesoramiento y otros mecanismos financieros es la de adaptar la estructura agraria que sólo servía a la industria alimenticia, a los nuevos requerimientos del mercado energético.

La Argentina es el primer productor mundial de aceite de soja y esto pone a las plantas procesadoras de aceite en la primera línea para cubrir la demanda interna y externa que se propone. Es así que Repsol y Vicentin, entre las principales compañías en el negocio del biodiesel, están invirtiendo fuertemente en la construcción de las plantas procesadoras. Los proyectos millonarios de producción de biodiesel de Vicentin en la localidad de San Lorenzo y Repsol en Ensenada están en los puertos y pensando en la exportación. La agroindustria, debido a las posibilidades de comercializar con mas intensidad con el exterior, se encuentra haciendo lobby de manera agresiva para que se materialicen las mejoras en los calados de la hidrovía Paraná Paraguay y el mejoramiento de las redes viales provinciales.

Los expertos en agronegocios estiman que Europa, a pesar de ser la región del planeta donde mayor cantidad de biodiesel se produce, no dará a basto para cubrir el corte obligatorio que se impondrá de 5,75 en el año 2010. Para ese entonces se requerirán 9 millones más de toneladas de biodiesel de las que se producen actualmente. La demanda implicaría, si fuese la producción solamente de aceite de soja (que no lo será), 20 millones de has más de tierras productivas.

La presente diagramación agroenergética global, crea un serio conflicto de competencia en el uso de la tierra con la industria de la "alimentación" que a su vez esta desde hace ya bastante tiempo comprometiendo con sus producciones intensivas el bienestar del planeta y sus habitantes.

Sabemos ya muchísimo sobre los efectos negativos que generan los monocultivos de soja, pero todavía no hay mucho para discutir sobre los efectos benignos que tendría el uso del biodiesel que como combustible podría emitir hasta un 78% menos de dióxido de carbono que el fuel oil.

Lo que no se cuenta en la ecuación, es que el inventario Argentino de emisiones de efecto invernadero, para el panel internacional de cambio climático (IPCC), no está contabilizando los gases producidos por:

-El cambio en el uso de la tierra

-Los incendios de montes y bosques con el fin de plantar soja

-La fertilización nitrogenada que ha comenzado en los últimos años como resultado de que el rendimiento de la soja por hectárea es más alto.

-Los 20 millones de hectáreas de residuos después de la cosecha.

Seguramente si estas emisiones fueran tenidas en cuenta y se le suman las energías convencionales necesarias para producir biodiesel, la reducción de emisiones seria mucho menor que de lo que se calcula. A todo estos factores les tenemos que sumar los que muchas agencias preocupadas con el calentamiento global no quieren ver: la pérdida de soberanía alimentaria, el éxodo rural, la degradación de la tierra, la perdida de biodiversidad, el abuso a los derechos humanos por parte de la autoridades, de los latifundistas y de los para militares cuando reprimen y asesinan campesinos para instalar los rentables monocultivos de ahora en más también dirigidos a abastecer al mercado energético.

A pesar de todo lo dicho, creemos que el uso de algunos biocombustibles deben promoverse, lo que no debemos permitir es que vastas extensiones de tierra sean dedicadas a la agro energía, de la misma forma que desde ya hace varios años nos oponemos a que los campos se dediquen a abastecer a los mercados internacionales con la producción de forrajes y demás commodities.

La situación crítica que se nos presenta con la demanda que están creando las nuevas legislaciones que promueven los biocombustibles, hace que más que nunca tengamos que buscar las formas para impedir estas políticas agroindustriales. Si perdemos esta batalla, lo que las generaciones que nos siguen heredarán de nosotros serán vastos desiertos infértiles que no se habrán de poder recuperar.

Rulli está a favor de una política de promoción en el uso de biocombustibles, solamente si:”

·Partimos de considerar que el uso de la tierra es prioritariamente destinado a producir alimentos y que otras producciones tales como la de los biocombustibles se supeditan a que no haya hambre en las poblaciones.

· Está considerado como un elemento más dentro de una política energética general que indique claramente la necesidad de reducir los consumos de energía, específicamente en el sector del transporte.

· Se promueve en su totalidad las diversas fuentes formas de energía renovables y no tan sólo los biocombustibles.

· En ese contexto, una política de promoción a los biocombustibles determina cuales son las mejores fuentes de biocombustibles (aceites usados, biogas, tratamiento de basura) teniendo como prioridad que se garantice la soberanía y seguridad alimentaria, la salud humana y animal y el medio ambiente de todas las regiones del país”.

Es interminable la riqueza de Jorge Rulli sobre estos temas, que no los encontramos en ninguna agenda de políticos en campaña electoral, y que impactarán fuertemente sobre los argentinos en menos de 20 años, cuando-como nos dice el expositor-Europa haya resuelto con el Hidrógeno el problema energético y nosotros nos quedemos con tierras agotadas e infértiles por muchísimos años.

Escribe Mario Enrique Abait

miércoles, 26 de marzo de 2008

No matemos la gallina de los huevos de oro (leer nota en:http://ahorainfo.com.ar/?p=13923) Posdata: No compartimos las conclusiones del autor de la nota, pero creemos que es un aporte interesantísimo sobre la problemática del sector productivo fundamental de nuestro país. Que nuestros visitantes, con este aporte, y otros comentarios sobre el tema, saquen sus propias conclusiones.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Chau, Guinzburg

Ger (anónimo) opina:
Gente si... se fue un genio, un maestro, un capo comico como pocos, se fue de gira por ahi... no hay que llorarlo chicos... hay que aplaudirlo... a...
Martin Ciappesoni (anónimo) opina:
Que dolor. Soy Uruguayo y adoraba a este pequeño gran hombre Su humor era un deleite y su inteligencia admirable Se lo va a extrañar...
ANDRE Y SOFI (anónimo) opina:
DESDE SALTA, VIVIMOS CON MUCHA TRISTEZA LA PERDIDA DE UN GRANDE EN TODOS LOS SENTIDOS, QUE NOS HACIA LAS MAÑANAS MAS FELICES EMPEZANDO LAS...

jueves, 6 de marzo de 2008

Memoria y Justicia: ¡Que la verdad salga a la luz!

Nota del blog: Para que no nos abrume la desmemoria. Transcribimos la nota del diario La Voz de Tandil sobre esta causa que se lleva en los Tribunales Federales de la ciudad de Azul. Memoria y Justicia, para vivir en paz, nosotros, nuestros hijos y las futuras generaciones de vecinos de este maravilloso paisaje pampeano. ¡No a la impugnidad! Los hermanos Emilio Felipe y Julio Manuel Méndez, y el ex-coronel Julio Alberto Tomassi, quien era jefe del Regimiento Militar de Tandil, fueron imputados por la Justicia en el marco de la megacausa que investiga la represión ilegal en nuestra ciudad durante los años de plomo. La resolución fue adoptada hace unos 15 días por el juez federal de Azul, doctor Juan José Comparato, quien hizo lugar a una solicitud de la Fiscalía Federal, que sigue el expediente que busca echar luz sobre el asesinato de un abogado olavarriense, desaparecido el 28 de abril de 1977, que fuera ultimado en este distrito. El magistrado confirmó la medida cautelar a LA VOZ, en tanto adoptó una medida inédita en la región: los hermanos Méndez son los primeros civiles de la zona imputados judicialmente en un caso por crímenes de lesa humanidad. Se habría constatado que ambos, según ratificó a este diario la autoridad judicial, fueron propietarios de la denominada “Chacra de Méndez”, donde el letrado Carlos Alberto Moreno habría estado secuestrado ilegalmente por las Fuerzas Armadas, poco antes de su homicidio. A su vez, el retirado coronel Julio Alberto Tomassi, que estuvo al mando del regimiento local en los años negros de la dictadura, se suma a Roque Italo Pappalardo y el suboficial mayor retirado José Luis Ojeda, quienes ya estaban implicados en el mismo legajo. Por otro lado, Comparato le prohibió la salida del país a los Méndez y Tomassi, medida cautelar vinculada a la causa. “No están procesados, sí imputados”, destacó el juez en torno a las personas mencionadas, en tanto “uno de ellos ya había declarado” en carácter testimonial. “A medida de que se desarrollen los acontecimientos, veremos si se los cita a declarar”, exteriorizó cauto el entrevistado. Además adelantó que el cadáver de Moreno, que se halla actualmente en un cementerio de La Plata, será exhumado y trasladado a la morgue judicial, donde se practicará una pericia ya requerida por el Juzgado Federal de Azul. Moreno había sido llevado a Tandil por la fuerza castrense, en tanto habría sido asesinado el 3 de mayo de 1977 en lo que se investiga una presunta fuga. Fuente: La Voz de Tandil (versión digital)

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