Me solidarizo con el boicot a la compra de la papa, que
nuestros hermanos orientales han comenzado en el día de la fecha. No
quisiera dejar pasar la oportunidad para recordar un breve comentario
hecho por este medio en la ya famosa semana de boicot al precio del
tomate. En la nota titulada: "Papa y tomate: la lucha es una sola"
reclamamos por los exorbitantes precios de insumos básicos de nuestra
cocina vernácula. A futuro sería interesante que los argentinos
aprovechemos la rica y variada huerta que Dios nos proveyó generosamente,
y salgamos, al decir de Narda Lepes, de una dieta exclusiva de carnes
rojas, papa, tomate, zapallo y morrón rojo.
Sigo insistiendo: la lucha es una sola.(nota publicada en abchoy.com.ar)
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